La artillería de Muammar Gaddafi fue puesta en pausa y en silencio luego de que un almirante estadounidense advirtió que la armadura del líder libio se encuentra ahora en la mira.

Antes del aviso, Gaddafi había dicho que las potencias occidentales que llevaron adelante la cuarta noche de ataques aéreos en Libia para proteger a los civiles, luego de la autorización de ONU, eran "una pandilla de fascistas que terminarán en el basurero de la historia".

Los tanques de Gaddafi siguieron matando esta semana a decenas de personas y los residentes dijeron que una "masacre" se estaba llevando a cabo con los médicos que tratan a los heridos en los pasillos de un hospital.

Según declaró un residente de Libia, los aviones aliados habían bombardeado dos veces en el día y las fuerzas pro-Gaddafi no habían disparado desde los ataques aéreos.
El almirante estadounidense Peg Klein dijo: "Algunas de las ciudades todavía tienen tanques avanzando para atacar al pueblo libio", por lo que afirmó que serían enviados aviones de combate para atacar a los tanques de Gaddafi.

"Estamos autorizados, y el presidente hizo el nexo entre la resolución del Consejo de Seguridad y lo que él considera nuestro mandato legal para atacar a los tanques. Así que ese es el tipo de objetivo que nuestros aviones de combate tendrán".

Según declaró un residente, los bombardeos de Gaddafi siguen en varias ciudades de la zona norte y agregó: "Ellos están recibiendo refuerzos. Están llegando tropas respaldadas por tanques y vehículos. Hacemos un llamamiento a las fuerzas aliadas para venir y proteger a los civiles".

Por su parte, Gaddafi declaró por medio de la televisión nacional: "No nos rendiremos. Vamos a derrotarlos por cualquier medio ... Estamos listos para la pelea, si va a ser una corta o larga ... Seremos victoriosos al final".

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