Hombres armados le dispararon el día miércoles al ministro pakistaní, Shahbaz Bhatti, y lo mataron por desafiar una ley que obliga a la pena de muerte por insultar al Islam.

Según declaró la policía, Bhatti fue asesinado a plena luz del día mientras viajaba en un automóvil, cerca de la capital, Islamabad.

"Los atacantes llevaban chales y abrieron fuego indiscriminado cuando se acercaron al coche del ministro", expresó Durrani Wajid, jefe de policía de Islamabad.
El parabrisas del coche Bhatti presentaba cerca de cinco impactos de bala. Un portavoz del hospital al que fue trasladado Bhatti, dijo que este recibió varias heridas que le provocaron la muerte.

Militantes talibanes se adjudicaron la responsabilidad por la muerte de Bhatti, y dijeron que el ministro era blasfemo.

Se trata del segundo funcionario que ha sido asesinado este año por la ley de la blasfemia, con lo que la preocupación por el futuro de Pakistán está en aumento.

El 4 de enero del corriente, Salman Taseer, gobernador de la provincia más poblada de Punjab, quien se había opuesto a la ley, fue asesinado por uno de sus guardaespaldas.

Los militantes talibanes paquistaníes, en su lucha por derrocar al Estado, habían pedido la muerte de Bhatti a causa de sus intentos de modificar la ley. Un portavoz de los militantes, Sajjad Mohmand, dijo que lo había matado y agregó: "Él era un blasfemo como Salman Taseer".

Bhatti se encontraba amenazado de muerte desde hace un tiempo aunque viajaba sin seguridad. En una reciente entrevista, el ministro había declarado: "No creo que me pueda salvar un guardaespaldas después del asesinato de Salman Taseer. Yo creo en la protección del cielo".

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