Los analistas económicos en Estados Unidos preveían un aumento del PIB (Producto Interno Bruto) según las estadísticas que se veían, pero llegado el final del primer trimestre las cosas no resultaron tan bien como lo esperado. No obstante lo anterior, las autoridades se han mostrado sorprendidas por el 2.2% de expansión obtenido respecto del mismo periodo en el 2011. Es preciso recordar que para los analistas el crecimiento sería del 2.5%.

Durante el trimestre anterior el crecimiento también fue bueno, llegando al 3% comparado con el trimestre del año pasado – según cifras del Departamento de Comercio. El fallo en la previsión del crecimiento se debe a que la inversión privada disminuyó, así como también la existencia en las empresas, aunque compensó la baja el aumento del gasto en las casas de los estadounidenses y en las exportaciones. El consumo pasó de un 2.1% al 2.9%.

El problema para el Gobierno está en que comienza la campaña para la reelección y el crecimiento económico está presente, pero no es lo suficientemente bueno como para revertir el resultado de las encuestas, recordemos que las mismas autoridades recalcaron lo bueno de tener un decimoprimer trimestre de crecimiento sostenido, reconociendo sí que éste no es lo suficientemente vigoroso.

Uno de los asesores de la Casa Blanca, Alan Krueger, especificó que los resultados del crecimiento son muy alentadores, aunque falta mucho como para compensar la increíble pérdida de empleos sufrida con la crisis en 2007.

Extrañamente la industria de la construcción aumentó un 19.1%, mientras que por primera vez en otoño bajó la inversión privada en un 2.1%. El aumento del consumo aumentó un 2.9% entre los meses de enero y marzo, lo que supone un crecimiento acelerado si lo comparamos con lo acontecido en 2010, lo cual garantizo el crecimiento del 93% del PIB.

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