Una fuerte explosión, aparentemente causada por una bomba casera, ocurrió en un autobús de pasajeros en Manila, Filipinas, el martes por la tarde, y dejó como triste saldo a 4 fallecidos y cerca de 15 heridos.

Según declaraciones de Junjun Binay, alcalde de la ciudad de Makati, la explosión dejó varios agujeros del tamaño de un puño en una pared cercana a la carretera principal, y también hizo un enorme agujero en el autobús, donde se cree que la bomba fue colocada.

El jefe de policía de Makati, Froilan Bonifacio, dijo que la explosión ocurrió a las 14:00 horas del día martes.
Cuando el autobús se acercaba a una estación de metro estalló la bomba. El área fue puesta en alerta máxima y las víctimas fueron trasladadas a hospitales de la zona.

Aun la policía no conoce a ciencia cierta que tipo de bomba fue utilizada, lo que se sabe hasta el momento es que esta fue colocada debajo de un asiento del autobús.

Por su parte, el presidente Benigno Aquino III, dijo que "el gobierno había recibido información el año pasado acerca de grupos terroristas que estaban planeando ataques, aunque en aquel momento los grupos no parecían tener los recursos necesarios para hacerlo".
Incluso en noviembre del 2010, países como Gran Bretaña, Francia y EE.UU. emitieron advertencias de viaje para los ciudadanos que quisieran visitar Filipinas, a modo de prevención de un ataque terrorista. En ese momento, el gobierno filipino declaró que las advertencias eran infundadas.

Luego de lo ocurrido, no cabe duda de que el gobierno deberá realizar una nueva lectura de las amenazas y reconsiderarlas en su verdadera extensión.

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