Castigo para unos candidatos y apoyo para otros, fue la respuesta de los electores latinos ante las elecciones de noviembre en Nevada.

Si bien los resultados dieron como ganador a Brian Sandoval, nuevo gobernador del Estado de Nevada, los porcentajes no incluyen un aporte significativo de votos hispanos. Antes bien, los votos latinos mantuvieron al Senador demócrata Harry Reid en su escaño, apoyándolo en su lucha por la reelección a la Cámara Alta.

Un 90% de los electores del circuito, dieron su voto a Reid. En respuesta al apoyo recibido, Reid ratificó su compromiso de llevar sus proyectos a plenaria de la Cámara del Senado, tal como ofreció durante su campaña.

En el mismo acto Nevada elegía al republicano Brian Sandoval como el primer gobernador latino, llevando a la derrota al candidato demócrata Rory Reid. Así, este proceso pone en evidencia como nunca antes un nuevo factor de "poder" en el acontecer político: el voto latino, el voto inmigrante tiene peso.

Votos en contra en lugar de votos a favor

Se debe estudiar con detenimiento las verdaderas razones del triunfo del Senador Reid en Nevada. Para algunos analistas los votos fueron una forma de rechazo a la candidata del Tea Party, Sharron Angle, y a sus propuestas anti-inmigrantes. Apenas Un escaso 8% del los latinos le dieron su voto, según determinó la organización Decisión Latina a través de una encuesta.

El voto de castigo fue evidente en estas elecciones, pues Brian Sandoval también apoyó la controvertida Ley Arizona, no obstante ello, venció en la contienda para la gobernación. Hay que recordar que Angle llegó al extremo de calificar a los hispanos como delincuentes, mientras que de Reid dijo era “el mejor amigo de los ilegales”.

Aunque el hecho de que los Republicanos incorporen a latinos en altos cargos podría interpretarse como una apertura hacia ese sector, lo cierto es que lo hacen desconociendo en muchos casos los problemas y necesidades de la comunidad hispana.

Latinos: Votantes más exigentes

Una curiosa encuesta a través de Twitter, daba cuenta de que en 47 estados, la mayoría de los electores reconoció haber ejercido el voto "contra alguien" en lugar de hacerlo "a favor de alguien".

Podría afirmarse entonces que, el voto latino requiere algo más que simples promesas hechas por lo general a la ligera y como último recurso para salvar las elecciones. La población inmigrante comienza a tomar conciencia de sus muchos aportes al país y del rol que les corresponde, y por ende comienzan también las exigencias.

Agregar comentario