El pueblo australiano expresó su alivio luego del paso del ciclón Yasi, uno de los más poderosos del mundo, el cual, afortunadamente, no provocó muertos, aunque derribó árboles y arrancó techos.

Un granjero de la zona declaró: "Es increíble que nadie haya muerto. El viento aullaba como un alma en pena".

Gran parte de Australia ya se encontraba bajo el agua luego de las lluvias ocurridas hace algunas semanas, las cuales provocaron diversas inundaciones que dejaron como saldo a 35 personas fallecidas y causaron daños estimados en 10 mil millones de dólares.

El ciclón Yasi, cuyo pronóstico preveía vientos de hasta 300 kilómetros por hora, destruyó el 15 por ciento de la cosecha nacional de caña de azúcar. Este tocó tierra cerca de la medianoche y atravesó cientos de kilómetros de costa en el estado de Queensland, luego se dirigió hacia el interior provocando fuertes lluvias en las zonas mineras que aun luchan por recuperarse de las recientes inundaciones.

La falta de grandes daños o víctimas se atribuyó al trabajo de previsión, a las evacuaciones y al hecho de que las nuevas casas y edificios se encuentran preparadas para enfrentar este tipo de tormentas.

Yasi fue calificado como de categoría 5, lo que se compara con el huracán Katrina, el cual destrozó Nueva Orleans en 2005, y mató a 1.500 personas.
Sin embargo, el cicló que hizo su paso por Australia pasó a categoría 1 el día jueves mientras se dirigía hacia el Monte Isa.

Por suerte no hubo que lamentar fallecimientos, sino un impacto en la economía, dado que los cultivos de caña de azúcar han sido dañados y Australia es el tercer mayor exportador de azúcar del mundo.

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