Tres días de tormentas severas y tornados en el sur de los Estados Unidos, dejaron como saldo el fallecimiento de 43 personas y la destrucción de cientos de casas y edificios.

En Carolina del Norte se contó el mayor número de víctimas y pérdidas de bienes, allí murieron cerca de 22 personas y hubo 130 heridos.

"A pesar de todo el daño, lo que más hemos escuchado hoy fue cómo la gente agradece estar viva", dijo el gobernador de Carolina del Norte, Beverly Perdue.

Por su parte, el presidente Obama se comprometió a "lo que sea necesario para reconstruir Carolina del Norte”.

Se trató de la tormenta más violenta de EE.UU. desde febrero de 2008, cuando 57 personas murieron luego del paso de tornados por el Valle del Sur y Ohio.

Dominion Virginia Power declaró que los dos reactores nucleares de su estación ubicada en el sureste de Virginia, se apagaron automáticamente el sábado, cuando un tornado tocó tierra.

Roger Hannah, portavoz de la Comisión de Regulación Nuclear, dijo el domingo que ninguna radiación fue lanzada durante la tormenta y aclaró: "Todo ha funcionado como debería".

Las tormentas comenzaron en Oklahoma el jueves, luego se trasladaron por el sur e impactaron en la Costa Este el sábado. Hubo 241 tornados reportados, de los que 50 fueron confirmados.

Bertie County, una zona rural ubicada en el noreste de Carolina del Norte, fue la más afectada. Once residentes murieron y otras 50 personas fueron llevadas a hospitales.

"Estamos acostumbrados a los huracanes. Estamos acostumbrados a los tornados. Estamos acostumbrados a las inundaciones. Pero no estamos acostumbrados a perder 11 de nuestros ciudadanos", dijo Zee Lamb, administrador del condado de Bertie.

Fuente: Reuters

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