Los impuestos en Estados Unidos aumentarán antes de fin de año luego de que vuelva a las tarifas de la era Clinton, y todavía no arreglan nada.

Problemas de impuestos
Problemas de impuestos

Con cinco días todavía antes de que se toque el tema del problema fiscal en Estados Unidos, Republicanos y Demócratas luchan por demostrar que hasta el último minuto nada está perdido y tienen todavía posibilidad de imponer su postura de lo que es mejor para el país.

Después de todo lo que ha pasado apenas pueden mantenerse de pie por el nivel de críticas que se ha hecho a ambos partidos, sin embargo, parece que el incentivo principal es evitar de alguna manera los $600 millones en aumento de impuestos y recorte presupuestario que sí o sí parece llegar la semana entrante. Son muy pocos los que esperan que haya un acuerdo antes del 1 de enero, aunque Obama se esmera en mantener las apariencias de lo que sería casi un milagro de navidad.

Hasta donde se sabe las conversaciones preliminares a lo que sería un acuerdo terminaron cuando resultó imposible constituir un plan B por parte de John Boehner, por lo que podemos decir las partes están complicadas por la lucha política que implica el aplicar reformas en materias económicas. Una de las razones por las que creemos no pasará nada es la que mencionamos recién, aunque ambas partes quieren que termine el problema fiscal.

Hay algunos importantes conocedores del problema que tiene Estados Unidos, como el cientista político Jonathan Bernstein, que piensan no sólo conviene a los liberales el término de los impuestos que se han venido llevando desde la era Bush para conseguir un buen punto de negociación, sino también hay varios republicanos que piensan el resultado sería bueno también. Hay varios especialistas contestes en que muchos republicanos estarían de acuerdo con que haya alzas de impuestos, siempre y cuando no fueran demasiado altas y no tuvieran que votar por ellas, es decir, hay un problema de incondicionalidad política y no de criterio finalmente.

No sabemos a ciencia cierta qué motivación tendrán los republicanos para hacer lo que hacen, no obstante ello, estamos seguros saben que las cosas el martes que viene serán muy diferentes a como son ahora – los impuestos subirán – luego de que vuelvan a regir las mismas tasas de la era Clinton. Este era el problema que obligaba a tener un Plan B, para así poder lidiar con esta dificultad en la Cámara a la hora de recaudar impuestos.

Es muy probable que, después de que las tasas de impuestos vuelvan a lo que eran antes, ambas partes encuentren un mejor punto de negociación para recortar impuestos para la mayoría de los americanos. Parece que la pregunta que tenemos que hacernos en lo que queda para llegar a la semana entrante no es si llegarán o no a trato, sino más bien el por qué querrían hacerlo.

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