Cobre en Chile - Economia post terremoto
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La economía chilena, sólida y próspera, tras varios ejercicios acumulando superávit, debe enfrentarse a la reconstrucción de su infraestructura, la reactivación del tejido empresarial afectado y los modelos productivos que se perdieron tras los escombros y la furia del mar.

Pérdidas entre el 15% y el 30% del Producto Interior Bruto que habrá que compensar rápidamente, si se quieren mantener las proyecciones de crecimiento al 6%, realizadas por el nuevo presidente de la República en sus proyecciones pre-sísmicas.

La catástrofe y la debacle se apoderan de la tierra del cobre. Si bien es cierto que el terremoto que azotó al país el pasado 27 de febrero ha quedado atrás en todos los medios de comunicación, el caos social que se produjo sigue siendo protagonista de una sociedad marcada por la incertidumbre y la tristeza. Cientos de réplicas superiores a 6.0 vienen a provocar aún más temor, más destrucción y mayor incertidumbre sobre el futuro económico del país. Situaciones imprevistas para las que la clave es saber sostenerse y seguir adelante.

Dotaciones para catástrofes

Son más de 25 millones de dólares los que componen el fondo de reserva destinado a crisis y desastres naturales en el país cuya economía es considerada la más sólida de todo el continente. Únicamente seguida de cerca por Brasil. Es previsible por tanto que, sea la solidez de sus finanzas la que ayude a su núcleo central –Santiago de Chile- y toda la costa chilena, a enfrentar los graves destrozos que produjo este desastre.

Parece factible pensar que Chile encuentre la forma de reconstruir el país sin que suponga un excesivo sobresalto económico, ¿las razones?, un superávit financiero acumulado durante varios años, es una de las principales partidas con las que cuenta la economía. Adicionalmente, los recursos obtenidos del cobre serán utilizados para la reconstrucción de los daños ocasionados por el sismo. Por lo tanto, parece claro que una economía sana y ordenada, es suficiente para que el país pueda volver a la normalidad.

Y, ¿para el futuro?

Sin embargo, la clave económica no está tanto en los fondos que se destintarán a la reconstrucción, sino más bien en la forma en la que la economía chilena generará nuevamente riqueza.

El apoyo al sector privado para recomponer la riqueza perdida, el fomento de nuevos proyectos y la venta parcial de empresas públicas que permitan financiar la reconstrucción y dar un impulso al turismo, son claves en un momento como el actual, si se quieren mantener las previsiones del nuevo presidente de la República, cuyo objetivo electoral anunciaba crecimientos del 6% para el país.

Una difícil misión

Las pérdidas ocasionadas para el país por el terremoto se cifran entre 15.000 millones y 30.000 millones del Producto Interior Bruto del país. Éste, asciende a 160.000 millones, por lo que las pérdidas son muy relevantes.

Partamos de un capital acumulado de 800.000 millones, lo que supone cinco veces el Producto interior Bruto, tengamos en consideración que un 70% del país se ha visto seriamente afectado, esto supone aproximadamente 500.000 millones de dólares. Las cifras equivalen al 3%-5% del capital acumulado de las zonas afectadas, que no parece un dato excesivamente desproporcionado.

Sin embargo, no todo este gasto repercutirá en la sociedad. Un porcentaje de esta reconstrucción, está financiado por las pólizas de seguros que el país mantiene en el exterior.

Adicionalmente, los fondos provenientes del cobre ascienden a 11.000 millones de dólares, lo que sin duda fomentará el financiamiento del gasto adicional. Pero el financiamiento no es la única partida que se debe tener en cuenta, ya que es fundamental analizar en términos macroeconómicos, la incidencia del sismo sobre el tipo de cambio, las tasas de interés y, por supuesto, el nuevo ítem inflacionista.

Producto interior bruto

Básicamente, las pérdidas ocasionadas por el terremoto se deben desglosar en dos partidas; por un lado la pérdida de capital acumulado y por el otro, el lucro cesante y la caída en la productividad.

No parece muy factible por lo tanto hablar de crecimientos del PIB provocados por las inversiones que se realizarán en el país para recuperar la infraestructura que sufrió daños.

Los efectos en el corto plazo son por lo tanto muy negativos y se esperan caídas durante el primer semestre de magnitudes importantes, veamos por qué:

  • La VII y VIII región tienen la producción de celulosa y de acero paralizada
  • Un 70% de la costa chilena ha perdido su industria pesquera, agrícola y viticultura
  • La energía, comunicaciones y agua se han visto seriamente dañadas y la producción proveniente de las PYMES está prácticamente paralizada
  • Con estas cifras, es previsible que hasta 2011 no se reflejen el PIB los datos de inversión en ejecución de obras

Claves de la recuperación económica

El reemplazo de la riqueza perdida es el mayor reto al que se enfrenta el nuevo gobierno. Comenzando con el capital perdido –reconstrucciones, infraestructura, carreteras, puentes, viviendas e industria- para continuar con la creación de reemplazo de riqueza a través de nuevas actividades productivas.

Por poner un ejemplo, la industria minera tiene la capacidad para generar una fuente de riqueza importante y, afortunadamente, ésta no se ha visto muy damnificada.

Conclusiones

  • Puntos a favor
    • Chile es la economía más próspera y saneada del continente
    • Los superávits fiscales de los últimos ciclos, aportan una mayor capacidad de recuperación
    • El FEC- Fondo de estabilización del cobre acumula utilidades que genera la exportación del metal y será una partida fundamental para la reconstrucción del país. No en vano, la exportación del cobre supone un 25% del PIB chileno y el 50% de las exportaciones totales
  • Riesgos
  • El principal riesgo al que se enfrenta la economía chilena, no se centra en la solvencia y/o los recursos, sino en los precios del cobre que subirán de precio en el corto plazo, debido a los mayores costos de producción provocados por el colapso en algunas vías relacionadas con la producción y las cadenas logísticas.

  • Puntos en contra
  • Será necesaria la generación de nuevas fuentes de riqueza para reemplazar las pérdidas del capital acumulado y, éstas deberán ser generadas por sectores distintos a los tradicionales, económicamente hablando, esto significa que se deberán recurrir a fórmulas innovadoras, así como optimizar los recursos provenientes del cobre.

    Parece cierto que la solidez acumulada durante años de superávit fiscal, será la clave de la recuperación económica.

    Nota del editor

    Escuche la entrevista a Carolina Velasco y Jorge Shand, escritores de RevistaDemocracia.com, días después del terremoto que sacudió a Chile conducida por Teresa Calvo de Radio Libertad de España.

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