Estudio realizado por Programa de Desarrollo de la ONU (PNUD)

Inseguridad ciudadana en Latinoamérica

La inseguridad ciudadana sigue siendo uno de los temas pendientes en todo Latinoamérica, así lo refleja el último Informe Regional de Desarrollo Humano (IDH) 2013-2014 realizado por Programa de Desarrollo de la ONU (PNUD).

“La seguridad ciudadana es un tema delicado que preocupa a tomadores de decisión y repercute al calor de las campañas electorales” Helen Clark, Administradora del PNUD.

Según diversos estudios la pobreza y la desigualdad social ha disminuido alentadoramente en Latinoamérica, los índices de “inseguridad ciudadana” han aumentado en la región. La tasa de homicidio aumentó en la mitad de los países de Latinoamérica, y lo que es más alarmante es que uno de cada 3 latinoamericanos señaló haber sido víctima de algún delito de violencia.

La violencia parece ir de la mano con el crecimiento urbano, ya que los países que tuvieron un crecimiento de la población urbana también lo tuvieron en sus índices de violencia y subieron su tasa de homicidio. Al parecer una ciudad más grande, es más difícil de controlar.

Lamentablemente los jóvenes son los más afectados con la criminalidad y la violencia y a la vez son ellos los que generan más violencia y delitos, sobre todo los jóvenes de bajos ingresos. Las 5 tasas de homicidios más grandes en el Latinoamérica van así: El Salvador (92.3), Colombia (73.4), Venezuela (64.2), Guatemala (55.4) y Brasil (51.6) .

El género también tiene marcadas diferencias en este estudio, las mujeres son las principales víctimas de violencia intrafamiliar, violaciones y asesinatos de mujeres (feminicidio). Este aumento también se registró en todos los países.

Recomendaciones para frenar la inseguridad ciudadana en Latinoamérica

El problema de la inseguridad ciudadana en Latinoamérica, es un tema de estado, social, educacional y de coyuntura; es por eso que dicho estudio realiza 10 recomendaciones para disminuir este penoso índice.

  1. Alinear los esfuerzos nacionales para reducir el delito y la violencia, incluyendo un Acuerdo Nacional por la Seguridad Ciudadana como política de Estado.
  2. Generar políticas públicas orientadas a proteger a las personas más afectadas por la violencia y el delito.
  3. Prevenir la delincuencia y la violencia impulsando un crecimiento incluyente, equitativo y con calidad.
  4. Disminuir la impunidad fortaleciendo las instituciones de seguridad y justicia con apego a los derechos humanos.
  5. Potenciar la participación activa de la sociedad, especialmente las comunidades locales, en la construcción de la seguridad ciudadana.
  6. Incrementar las oportunidades reales de desarrollo humano para los jóvenes.
  7. Atender y prevenir de modo integral la violencia de género en el espacio doméstico-privado y en el ámbito público.
  8. Salvaguardar activamente los derechos de las víctimas.
  9. Regular y reducir los disparadores del delito, tales como alcohol, drogas y armas, desde una perspectiva integral y de salud pública.
  10. Fortalecer los mecanismos de coordinación y evaluación de la cooperación internacional.

    Este artículo está basado en un estudio realizado en 18 países de Latinoamérica (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela). Del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo 2013.

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