Medios
Medios de comunicación - flickr.com

Claro está que si no se transforman, mueren. Múltiples factores hacen que los medios clásicos existentes en la actualidad y que se han resistido a sumarse a la ola digital, hoy deban hacerlo de una u otra manera.

La monopolización de los medios es innegable aunque a juzgar por muchos es ilegal y forma parte del juego sucio de la “libre expresión”.

Los monopolios empresariales

  • De alguna u otra manera, los países regulan las concesiones para radio y televisión
  • La Declaración de Principios sobre la libre expresión de la Organización de Estados Americanos, (OEA) alienta a los gobiernos a que decidan de modo democrático el manejo de los permisos para que éstos no caigan en las garras de monopolios
  • Estos imperios mediáticos tienen bajo control el poder de la información que llegaba hasta hace poco al público a través de los canales tradicionales: prensa escrita, radio y televisión. Estos caminos ya no son suficientes aunque siguen siendo imprescindibles, y han tenido que expandirse aunque más no sea en un mismo sentido y no hacia adelante, evolutivamente para encontrar la subsistencia de una manera más diáfana. Recurrir a la infraestructura digital es hoy en día la salvación de muchos medios. Creación de periódicos online, sitios específicos digitales, el poder de tener en un móvil la información actualizada, blogs, etc. son hoy la ayuda indispensable para sostener en pie sus cimientos

Qué pasa en Latinoamérica

  • En Argentina, la poderosa cadena de “Telefé”, está controlada por Editorial Atlántida, empresa poseedora de varias revistas gráficas. El grupo “Clarín” tiene inversiones en el extranjero y también es poseedor de importantes canales de televisión locales y diversos medios gráficos, más las ediciones digitales que hace pocos años han puesto en marcha y así acrecentado un público que deviene de los sectores tradicionales de información
  • En Brasil, el grupo “O Globo” está asociado al mexicano y empresario más rico del mundo, Carlos Slim
  • El grupo “Prisa” quien tiene la propiedad del diario español “El País” también tiene medios de comunicación en Latinoamérica. Negocios con Televisa de México y Radio Caracol de Colombia. También cuenta con otras emisoras en Panamá, Costa Rica, Perú y Bolivia

Posibles ventajas que despiertan los monopolios

  • Reducción de costos de producción
  • Racionalización de las actividades

Posibles Inconvenientes

  • Explotación del consumidor por restringir la variedad de productos y opiniones. Esto es muy peligroso ya que nada más dramático y delicado que una persona (o millones de ellas), termine con sus ideas en fila y ángulo en las espaldas
  • Falta de competencia lo cual implica una segura deficiencia en la eficacia del producto
  • Atenta contra la creatividad y originalidad del trabajador de los medios
  • Un mismo trabajador es quien escribe, luego se ve en un programa de televisión y también se escucha por una emisora lo cual va en contra de las posibilidades de trabajo para otro profesional de los medios

Las pequeñas empresas de marketing, publicidad y medios que aún sobreviven deben fijar precios más bajos que los justos para poder seguir compitiendo, lo cual a la larga genera una crisis que conlleva a la quiebra y cierre de estos pequeños empresarios.

Los medios tienen que unirse. Eso puede estar bien o mal, depende del color del cristal con que se mire. El atisbar un mercado que hasta el momento para ellos es virgen y propicio para desarrollar las ambiciones es una de las causas

Se fusionan, crecen, se dimensionan y el logro para el público es que muchos medios de distinto nombre, pero de un mismo dueño piensan y sienten lo mismo. Este es el sentir del hombre de a pie. Más allá de estrategias, discursos, leyes de medios postergadas o no aprobadas en los Congresos. Lo que a la gente le queda es más de lo mismo, pero absorbido mediante diferentes vías.

Necesitan sí o sí nuevas plataformas para desarrollarse ya que nada parece ser suficiente. El consumidor debe tener la posibilidad de estar informado esté donde esté. Hoy se rinden ante las aplicaciones para teléfonos móviles, ordenadores o televisión. Mañana será otra cosa y así sucesivamente. Los tiempos cambian, mutan, evolucionan y generan nuevas herramientas.

El medio tradicional debe progresar en el buen sentido. Brindando preguntas más que respuestas, interpretando muchas voces y opiniones distintas para que cada uno conserve su derecho a decidir qué quiere u qué no desea ver o escuchar, sea por radio, televisión o Internet.

Se necesita una competencia leal, tradicional o no, ya que es parte de la democrática evolución de un país acreedor de un gobierno sensato.

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