La crisis obliga a los bancos de inversión a disminuir los riesgos

Los cambios en la política bancaria se deben en parte al acuerdo de Basilea III y a una necesidad imperiosa de reducir los riesgos de inversión.

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Inversion - Los bancos bajan el riesgo de inversión

Los problemas financieros han obligado a que Wall Street cambie un poco su política de funcionamiento y se adapte a la tendencia de realizar operaciones de cambio de moneda, administrar activos, asesorar negocios y encargarse del financiamiento como prioridad.

Los mercados han comenzado a responder conforme la tendencia lo indica, así los bancos en Suiza se mostraron el lunes 11 de Octubre proclives a aumentar el capital para protegerse de cualquier tipo de activo “riesgoso” llegando un nivel más allá de lo que enunciaron las políticas globales para entidades financieras.

Uno de los aspectos que hace pensar a los analistas sobre el futuro del manejo económico de Estados Unidos es la desaceleración de la cantidad de transacciones que se llevaban a cabo, lo que produce un menor ingreso, pero al mismo tiempo ayuda a contrarrestar el riesgo al sistema financiero actual. Los bancos tienen que prepararse para complejos desafíos, así lo deja entrever al menos las distintas presentaciones que se están desarrollando en Londres, cuyas proyecciones para el tercer trimestre del año pueden catalogarse de “oscuras”, por llamarlas de alguna forma.

El cambio político y regulatorio en Estados Unidos, así como también del resto de economías en el mundo, ha generado diferencias en el comportamiento de Wall Street, señala Clayton Rose, profesor gerencial de la Escuela de Negocios de Harvard. Cuando se llevo a cabo el rescate financiero en Estados Unidos quienes ganaron fueron los que apostaron con el capital propio y asumieron riesgos, muestras de ello es el caso de entrega Goldman Sachs Group Inc., quien obtuvo un ingreso de $10.000 millones sin registrar ninguna pérdida.

Los nuevos acuerdos condicionan el funcionamiento de la economía actual

Acuerdos como el de Basilea III, que será votado en el mes de Noviembre por el G20, son los que condicionan el funcionamiento de los bancos de Estados Unidos y Europa, pues hay ciertas actividades que ya no se podrán seguir llevando a cabo y habrá que reservar un mayor capital para ser así poder absorber el máximo de pérdidas, en caso de que así ocurra.

Aunque el paquete de medidas no obliga a todos los sistemas financieros, si promueve un cambio importante en estos sistemas económicos y promueven un debate interno para adaptar estas nuevas políticas internacionales a la realidad nacional de cada país. Suiza es uno de los primeros en enfrentar un cambio de políticas bancarias asociadas al riesgo conforme el acurdo de Basilea III, donde entidades bancarias como el UBS AG y el Credit Suisse Group tendrán que disponer de un resguardo extra del 10% sobre el 7% ya obligatorio.

Con este cambio de políticas asegura Huw Steenis, analista de Morgan Stanley, el retorno de capital va a caer en un 4% aproximadamente, aunque no se descarta la baja hasta en el 8% para las inversiones bancarias en Estados Unidos y Europa.

La reforma que se llevará a cabo en EEUU deberá ser reformulada para que sí disponga de una regulación que se adapte realmente a los estándares internacionales de los que se ha hablado en el último tiempo, uno de ellos trata sobre la transparencia en el mercado de derivados, aquellos donde los instrumentos financieros se constituyen por derivados que se originan a raíz de otra herramienta de inversión.

Los derivados serán menos rentables esta vez para Wall Street, porque el cambio en la ley los obligará a negociarse en el mercado y no bajo transacciones privadas.