Mejorar la relación con los jefes es una buena fórmula de trabajar en un ambiente distendido y cordial.

Formas de hacer más placentero el trabajo

Conseguir un mejor ambiente laboral pasa, en parte, por tener una buena relación con los jefes, pero el problema está en que no todos saben cómo hacerlo. Según la información entregada por CareerBuilder es posible aumentar los beneficios con los jefes por medio de una buena comunicación y algunas otras variables que comentaremos a continuación.

El respeto es uno de los principales elementos que tienen que tenerse en cuenta para mejorar la relación con los superiores y no sólo con el jefe directo. Según el vicepresidente de Driven Public Relations, John Ewert, la base de una relación laboral exitosa está en el respeto por sobre todas las cosas. Cuando una relación laboral se basa en el respeto, siempre se conseguirá un ambiente laboral ameno donde trabajar e inspirado por la responsabilidad.

No sólo la responsabilidad y el respeto son variables que deben considerarse para mejorar la relación interpersonal en el trabajo, sino también mantener una buena comunicación con los jefes. Una relación entre empleado y jefe puede deteriorarse seriamente cuando la comunicación es mala o nula. Si bien es cierto que cuesta muchas veces conversar presencialmente con el superior, es aconsejable hacerlo una cantidad mínima de veces al menos, pues los correos electrónicos no son lo suficientemente poderosos como para desarrollar una relación en base al respeto y responsabilidad.

Cuando haya algún problema y se necesite una solución rápida, no hay que tener miedo de informarlo ni de proponer una solución que se considere acertada, pues en la medida en que se vaya participando y proponiendo soluciones coherentes, los jefes van captando la disponibilidad y voluntad de sacar las cosas adelante, algo que es muy valorado en la actualidad.

Caso contrario a lo que hemos comentado en el párrafo anterior, las buenas relaciones con los jefes se deterioran cuando se esconden cosas de él, por ello es importante que si hay algún problema se comente y diga que se intentó resolver de todo punto de vista antes de recurrir a él.

Cuando se confíen detalles sobre el trabajo o la propia empresa, es muy bien valorado que los trabajadores guarden estos comentarios y sean discretos. Hablar a las espaldas del superior no es una buena idea, tampoco comentar sus errores cuando no se ha autorizado hablarlo libremente.

Los jefes son seres humanos y por tanto tienen sentimientos y desean por sobre todas las cosas un ambiente tranquilo, por ello es fundamental que se lo vea como una persona y no como un “robot”, hay que entenderlos y considerarlos como se ve a un colega, teniendo respeto y consideración (un saludo, una despedida cordial son ejemplos de consideración).

No hay que engañarse, los halagos excesivos no sirven de nada, por sobre todas las cosas hay que ser un trabajador auténtico, uno que pueda mostrar su gratitud y buscar conversaciones sobre temáticas en común que resulten amenas y entretenidas.

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