En una conferencia dictada en París, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, afirmó que se está presentando todo un desafío para la economía, pues se advierte un desequilibrio en el flujo de dinero entre las naciones, reto que también afecta la estabilidad financiera. El especialista aclara que este tipo de presiones se origina en países con divisas devaluadas.

Durante su intervención, Bernanke recordó que la volatilidad en los flujos de fondos que ingresaron a su país entre el 2003 y el 2007, fue uno de los factores de mayor incidencia en la posterior crisis financiera, y si bien, la situación actual no representa una amenaza tan puntual, el fenómeno de los flujos de capital desafían la estabilidad y la macroeconomía internacional.

Hay que controlar el déficit y el superávit

Otra de las advertencias expuestas se refiere a los países con gran superávit comercial deberían esforzarse más para que sus tipos de cambio queden establecidos por los mercados y no por depreciación de sus divisas. Por otra parte, los países con déficit, deben incrementar el ahorro mediante políticas de control de déficit presupuestario. Sin entrar en especificaciones, Bernanke aludió a la descomunal y sostenida inversión que China hace en activos estadounidenses.

A pesar de todas esas observaciones y advertencias, el funcionario admitió que no son los países que inundaron a Estados Unidos con dinero, los causantes de la crisis, sino el propio país, y la ineficacia del sistema financiero, así como de las regulaciones en torno a la recepción de flujos de capital, no de los flujos en sí mismos.

La polémica compra de bonos

Por otra parte, Bernanke sí defiende el programa adelantado por la Reserva Federal, para la compra de 600.000 millones de dólares en bonos, una estrategia denominada Flexibilización Cuantitativa, la cual ha sido objeto de críticas por su relación con el alza inflacionaria mundial, y que en la teoría de Bernanke, se origina en la devaluación de divisas en otros países, “el que algunas naciones mantengan depreciadas sus monedas, contribuye a establecer un patrón de gasto mundial insostenible y desequilibrado”, asegura el líder financiero. La FED pretende con la compra de bonos, reducir las tasas de interés, elevar los precios de las acciones y estimular un aumento de gastos de los consumidores y empresarios estadounidenses.

Continuarán los conflictos de intereses

Las intervenciones en general coincidieron con la preocupación de muchos países de que sus economías se vean desbordadas con flujos de capitales especulativos y activos inflacionarios tales como acciones y bienes raíces.

Por su parte China y países amigos, consideran que las adquisiciones de bonos forman parte de una confabulación para devaluar el dólar y darle ventaja a los exportadores estadounidenses. Un dólar devaluado no solo abarata las operaciones de exportación de Estados Unidos, sino que también encarecen los productos que ese país exporta.

Puntaje: