Hacer un MBA
Hacer un MBA

La realidad de los MBA es completamente subjetiva, pasó de ser la moda a convertirse en una completa pérdida de tiempo, sin embargo, en la actualidad hay quienes cambiaron el perfil de las Maestrías en Administración de Negocios (MBA por sus siglas en inglés). Ya no es una pérdida de tiempo, aunque tampoco un camino necesario que asegure el éxito como empresario, no obstante, el enfoque se acerca a las posibilidades que entrega haber realizado uno en la consecución de los objetivos que previamente se han trazado.

Tiempo y dinero, son dos de los recursos que nadie quiere gastar y que necesariamente se debilitan al hacer un MBA, pero ¿Qué se obtiene a cambio? El conocimiento es una de las ventajas obvias, empero no es la única, ya que también se cuenta la oportunidad de hacer contactos, trabajar en condiciones reales de modo experimental y adquirir o perfeccionar mayores competencias en los planes de negocios.

Lo que una escuela de negocios hoy puede entregar no es lo mismo que hace varios años atrás, las competencias han cambiado y con ellas las necesidades de los trabajos actuales. Las maestrías no están separadas para un grupo “elite” en la sociedad, sino que muy por el contrario están adaptándose a gran velocidad para potenciar a alumnos y empleadores de un nivel cada vez más extenso (amplio). La mentalidad empresarial es una de las ventajas más apetecidas en la actualidad, y por esta razón se busca que los nuevos trabajadores posean estas características para enfrentar de forma más profesional los nuevos desafíos.

¿Quién hoy podría pretender no querer saber sobre marketing, finanzas, contabilidad, administración y estrategias de negocios? Las nuevas escuelas cambiaron sus programas de estudio en las maestrías, todo esto con la intención de tomar a los empresarios en ciernes y darles una nueva visión poco a poco.

No es extraño ver cómo año tras año los alumnos de David Cromwell, profesor en la Escuela de Administración de la Universidad de Yale y ex presidente ejecutivo de J.P. Morgan, ganan las competencias de planes de negocios en las que participan en lo que va de la última década. Hay muchos espacios de perfeccionamiento, las profesiones naturalmente han tendido hacia la especialización y la búsqueda de un nuevo concepto de trabajador, uno que es dinámico y siempre está buscando tareas nuevas que obtengan resultados extraordinarios en las circunstancias más complejas.

Los MBA anualmente aceptan entre 200 y 900 estudiantes, todos los que se vinculan a lo largo del curso, hacen lazos y se debaten entre autoridades sobre distintas temáticas, especialistas en marketing, consultores, contadores, inversionistas de capital de riesgo, entre otros. Codearse con mentes brillantes, sin duda, marca una diferencia, y por esta razón los MBA en la actualidad no son un mero capricho, sino que son una apuesta arriesgada para aquellos que saben que tienen un futuro prometedor en el mundo de los negocios.

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