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Segundo rescate para Grecia pospuesto hasta Julio por UE

La Unión Europea (UE) decidió posponer para el próximo mes de julio la aprobación del segundo rescate de Grecia, aunque mientras tanto no habrá riesgo de suspensión de pagos del país mediterráneo, cuya posible quiebra Europa "no contempla", aseguró hoy el comisario de Economía del bloque, Olli Rehn.

Para evitar la bancarrota, Grecia necesita 12.000 millones de euros (17.000 millones de dólares) para, como tarde, mediados del mes que viene. Esa suma proviene del primer rescate aprobado hace un año para Grecia, por valor de 110.000 millones de euros, por parte de la UE y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Tengo confianza en que el próximo domingo, el Eurogrupo será capaz de tomar una decisión sobre el desembolso del quinto tramo de ayuda (a partir del primer paquete de rescate) de principios de julio", comentó Rehn en una declaración.

A pesar de que estaba previsto que los ministros de Economía de los 17 socios del Eurogrupo tomarían una decisión sobre el segundo rescate para Grecia, por cerca de 90.000 millones de euros, a principios de esta semana, finalmente a falta de acuerdo se decidió trasladar el asunto a una nueva cita el domingo y al lunes que viene en Luxemburgo.

No obstante, tampoco esos días se decidirá sobre el nuevo rescate sino sobre el quinto tramo de ayuda para el país del sur de Europa.

En el mismo contexto, el Eurogrupo analizará (el segundo rescate) y el tipo de participación que tendrá el sector privado (a exigencia de Alemania) con vistas a tomar una decisión al respecto en el próximo Eurogrupo del 11 de julio, agregó el comisario.

En esa fecha, según Bruselas, ya debería estar listo el segundo paquete para Atenas, cuya aprobación final quedaría para la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno europeos de los próximos 23 y 24 de este mes.

El FMI ha exigido que para desembolsar su parte del quinto tramo de ayuda, 3.300 millones de euros, la UE logre un acuerdo sobre el nuevo plan de rescate para Grecia.

El segundo rescate para Grecia, que oscila entre 80.000 y un tope de 120.000, aunque en Bruselas se apunta a que la cantidad final podrían ser 90.000, es necesario para que el país mantenga su solvencia más allá de 2012.

El asunto más espinoso es la exigencia de Alemania para que en este nuevo paraguas financiero para Atenas participen de manera destacada los bancos y las aseguradoras privadas, para repartir la carga de este nuevo esfuerzo.

Una de las opciones estaría basada en la denominada "iniciativa de Viena", la cual prevé que los bonos que vencen sean reembolsados completamente por la emisión de nuevos valores con vencimiento a 7 años y cuyos intereses son idénticos a los de las obligaciones iniciales (por debajo de las tasas actuales del mercado).

Por si no bastaran los problemas, la agencia internacional de calificación Fitch ha lanzado una advertencia sobre el elevado riesgo que supondría adoptar esta iniciativa, dado que ello podría suponer una rebaja en la calificación griega ante "la inminencia de un impago", afirma.

"Suponiendo que hay un anuncio de la \'iniciativa de Viena\' antes de que se completen las formalidades de compromiso, Fitch probablemente rebajaría la calificación de emisor de Grecia a \'C\' en este momento, lo que reflejaría la inminencia de un impago", comentó la agencia.

En ese sentido, Olli Rehn, hizo un llamamiento a la responsabilidad colectiva de la UE, en momentos tan graves para la eurozona.

"Pido a todos los líderes europeos (...) que superen las diferencias que todavía persisten y alcancen un acuerdo responsable en esta coyuntura crítica", subrayó el comisario finlandés.

Mientras siguen las protestas de la población helena por las duras medidas de ahorro, persisten las dudas de que, justamente en un contexto tan hostil, el Parlamento de Atenas apruebe, para fines de este mes, las últimas medidas de austeridad que le exigen la UE y el FMI para acceder a la ayuda internacional.

Para hoy, viernes, está previsto un decisivo encuentro en Berlín entre la canciller germana, Angela Merkel, y el presidente galo, Nicolas Sarkozy, en la cual el eje franco-alemán quiere lanzar un mensaje de unidad de acción en torno a la crisis de deuda en los socios periféricos de la eurozona, y de Grecia en particular.

Por otro lado, Olli Rehn lamentó que la oferta de dimisión que hizo ayer el primer ministro griego, Giorgos Papandreou, para así facilitar la formación de un gobierno de unidad nacional de cara a la aplicación de las nuevas medidas de austeridad, fuese rechazada por la oposición conservadora helena.

"Los esfuerzos necesarios para evitar la suspensión de pagos (de Grecia), lo cual sería una catástrofe, son responsabilidad de todos los partidos políticos", subrayó Rehn. "La quiebra de Grecia no es una opción que nosotros contemplemos", agregó

-Andina

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