La economía sigue sufriendo las secuelas de pasar por una recesión, aún cuando ésta ya ha pasado hace más de un año.

Recesion Estados Unidos
Foto cortesía de Mazda Hewitt

Muchos hablan de la recesión y sus efectos, sin embargo, quienes deciden cuando comienza y termina una son los miembros del grupo económico Business Cycle Dating Committee. Uno de sus representantes, Jeffrey Frankel, profesor de economía de la Universidad de Harvard, señaló que la economía no se ha recuperado, pero que al menos lo peor ya sucedió. Se entiende por recesión a la disminución de la actividad económica de un país, la cual logra conmensurarse en base al descenso del Producto Bruto Interno (PBI). Es característico de estas situaciones la baja sostenida en a lo menos dos semestres consecutivos.

Decir que la recesión ha terminado, no significa que las cosas comienzan a estar bien de forma instantánea, sino que comienzan a mejorar progresivamente, proceso que puede durar bastante y aún dejar en el ambiente un dolor intenso por la debacle vivida. Con el porcentaje de estadounidenses desempleados, una cantidad numerosa de hipotecas ejecutadas y un pobre avalúo de la propiedad, nadie podría decir con firmeza que la recesión ha sido superada, aunque oficialmente se haya acabado en Junio del 2009 según el grupo económico que lo determina.

La realidad económica contrasta con la realidad de muchísimos estadounidenses que ven descender el valor de sus hogares, no encuentran empleo y observan impávidos la forma en que todo sigue estando casi igual de mal que hace algunos meses atrás, para ellos la recesión aún no ha pasado, señaló el presidente Barack Obama. En un discurso presidencial, Obama afirma que “las personas continúan sufriendo por la recesión”, sin perjuicio de la opinión de un grupo de economistas.

Durante la última recesión, que tuvo lugar al final del período administrativo de la presidencia de Bush – Diciembre del 2007 – la economía se redujo en un 4.4% durante un periodo de 18 meses, situación que fue más larga que la depresión vivida en la recesión de mediados de 1970 y comienzos de 1980. El número de desempleados casi llego al 10%, fijándose en un 9,6%. Si se compara la situación con crisis anteriores, el cambio en el mercado laboral no se hizo esperar demasiado, sino que comenzó antes que en crisis como las de 1991 y el 2000.

Aunque las recesiones de años anteriores han sido más graves, el impacto de ésta se ha hecho sentir con mayor intensidad por ser más hondo el hoyo en que cayó el desempleo. Los economistas han sido especialmente cautos, y analizando la evolución de la situación han dejado en claro que si la economía vuelve a perder su piso nuevamente, no se trataría de una doble recesión, sino que de una completamente nueva. Con todo, Frankel está seguro de que las cosas seguirán mejorando, aunque muy lentamente.

Obama ha dicho que su intención no es tratar de convencer a la gente de que las cosas están donde deben estar, pues no es así, por ello prefiere enfrentar la verdad y darle un vuelco a la situación para redirigir los esfuerzos en la dirección correcta. El presidente de Estados Unidos de forma muy acertada dijo “algo que tardo 10 años en crearse, va a costar un poco más en ser arreglado”.

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