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¿Son reales los datos de desempleo en los Estados Unidos?

Casi al acabar la semana pasada, el Departamento de Trabajo de los Estado Unidos anunció la tasa oficial de desempleo en el país del norte; un 10.2%, pasando la barrera psicológica de los 2 dígitos y situándose en el mayor índice de desempleo en muchos años.
Desempleo en USA
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En efecto, desde 1983 que la fuerza de trabajo Estadounidense no conocía niveles tan altos de desocupación, con los consiguientes efectos directos en expectativas y esperanzas de dejar atrás esta crisis que ha convertido al otrora gigante americano en una peligrosa bomba de tiempo en lo social, pero hay algo peor. ¿Son reales los datos de desempleo en los Estados Unidos?

Nada más conocerse los datos oficiales de desempleo, de inmediato surgieron voces disidentes –y a todos los niveles- desde reputados economistas hasta gente común y corriente que expresaba su opinión a través de los millones de comentarios publicados en todos los medios electrónicos, “eso no es verdad, la situación es mucho peor”.

Desde Gerald Celente, el gurú que predijo entre otros desafortunados eventos como la crisis de divisas asiática de 1997, la explosión de las hipotecas subprime, y la enorme pérdida de poder del dólar americano EE.UU sitúa el nivel de desempleo actual en los estados Unidos en un 25%.

Otros influyentes medios como el New York Times hablan de manipulación de los datos, ya que la metodología empleada no registra a quienes ya desanimados por la agonía del desempleo han cesado en la búsqueda y no continúan como demandantes de trabajo. Y lo mismo ocurriría con una importante cantidad de ciudadanos estadounidenses que, por su edad próxima al retiro no son considerados desempleados, pese a su condición de tal.

También se habla de la gran diferencia de acuerdo a etnias y origen; así pues, entre los afroamericanos, la tasa de desempleo se dispara hasta el 17.5% y hasta un peligroso 27.6% entre los jóvenes, sin especificar grupo étnico. Los hispanos salen mejor favorecidos con un 13.1% y un 9.5% en los blancos americanos. Y por género, las mujeres salen ganando con un 8.1% contra el 10.7% de los hombres.

Reales o no, ya las cifras oficiales son muy preocupantes, especialmente en un país que –por lo menos desde la distancia- vemos que comienza convulsionarse y desde todos los sectores se urge al Presidente Obama para que se cree un plan de construcciones a gran escala que pueda absorber la mano de obra que son más que cifras; se trata de hombres y mujeres, muchos de ellos con hijos y familias que han hecho de tiendas de campaña su hogar, después de perder sus trabajos y casas.

El otro gran clamor popular del pueblo estadounidense a su Presidente si bien no está directamente relacionado con el desempleo, está vinculado con la enorme cantidad de recursos de todo tipo que se están destinando a Afganistán, país que para el ciudadano de la calle se ha convertido en otro Vietnam en cuanto al enorme coste económico que supone para los contribuyentes y el gran número de valiosas vidas perdidas y la sangre derramada. Todos ello recurso que podrían ser empleados en sacar al país de la crisis y a generar puestos de trabajo

Obama está desencantando a la gente que votó por él, la gente de la calle que considera que su presidente ha sido doblegado por el poderoso lobby de la industria militar, por la todo poderosa banca y las millonarias ayudas concedidas al sector automotriz para salvarlo del colapso, en una maniobra más de imagen que efectiva, ya que Detroit sigue siendo uno de los lugares con el mayor índice de desempleo nacional.

Por otra parte, de poco sirven la histórica reforma del sistema de salud, la cual ha sido recibida con un frío escepticismo por parte de la mayoría de los ciudadanos comunes, así como la extensión de las ayudas gubernamentales a los desempleados, en cuanto a beneficios y exenciones fiscales, también aprobada recientemente, si hablamos de millones de personas que comienzan peligrosamente a acercarse al abismo de la pobreza y la exclusión social, según lo indican numerosos estudios elaborados por profesionales de prestigio. De hecho las proyecciones del Economic Policy Institute hablan de que actualmente 1 de cada cinco niños estadounidenses viven bajo la línea de la pobreza y que ese porcentaje se dispara hasta el 35% en el caso de los niños afroamericanos y que, de no cambiar las cosas ascenderá hasta más allá del 50%.

Y eso no es todo, en las actuales circunstancias y pese al leve repunte que ha experimentado la economía Estadounidense, no hay esperanzas de creación de empleos hasta 2011 y eso es mucho tiempo.

En ese escenario. ¿Acaso importa que los datos de desempleo oficial de los Estados Unidos no sean reales? Si los oficiales ya son catastróficos. Es de esperar que esta vez Gerald Celente se equivoque para sus proyecciones de los próximos 24 meses.

Y para acabar me hago eco de la frase que el prestigioso columnista del New York Times, Bob Herbert, quien en su columna del pasado 9 de Noviembre pide a Barack Obama: “Mr President, we need your help”; es decir “Señor Presidente, necesitamos su ayuda”.

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