Durante los últimos años han ido surgiendo nuevas empresas que apuestan por las energías renovables, pudiendo recibir fondos de la Unión Europea para desarrollar sus proyectos. Recientemente, la Unión Europea ha presentado nuevos planes para conseguir desarrollar proyectos de energías renovables y respetuosas con el medio ambiente para antes del 2015. El objetivo para Europa es, ante todo, evitar la dependencia de los recursos como el carbón o los derivados del petróleo, cuyas emisiones son las mayores culpables del incumplimiento del Protocolo de Kyoto en la mayoría de países desarrollados.

Para evitar los problemas de contaminación se han desarrollado programas como el “Heaven”, dirigido por científicos que se dedican a registrar a tiempo real la distribución de partículas contaminantes, además del benceno y la contaminación acústica que desprenden los vehículos. Este programa todavía solo se ha implantado en seis ciudades europeas, algunas de ellas con registros de tráfico muy intensos, como Roma o París.

Fruto de este programa solamente en Berlín los científicos lograron reducir la emisión de partículas contaminantes en más de un 8 por ciento en apenas un mes, además de bajar también la contaminación acústica en casi 2 dB. Los objetivos se lograron aplicando medidas en apariencia simples pero muy efectivas. De un lado, Se redujo en los tramos donde había mayor intensidad de tráfico de vehículos comerciales la velocidad máxima de 50 a 30 km/h, y en algunos tramos incluso se prohibió el tránsito de camiones.

Durante los últimos 6 años la Unión Europea ha destinado más de 100 millones de dólares a proyectos para la innovación medioambiental. La mayor parte de las inversiones han ido a proyectos relacionados con el tratamiento de residuos.

Fruto de este plan, se ha logrado desarrollar diversos generadores de electricidad a partir de rocas sedimentarias ricas en hidrocarburos. Gracias a los proyectos impulsados por capitales privados, en algunos países como Eslovenia se han conseguido desarrollar metodologías para la rehabilitación de vertederos, que hasta entonces una vez habían sido copados de capacidad ya no podían ser reutilizados.

Sin lugar a dudas, el proyecto más innovador y ambicioso respecto a desarrollo e inversión en nuevas energías renovables ha sido el que algunas compañías privadas tratan de aplicar desde 2006 en Reino Unido y Portugal, que cuenta también con el interés de algunos gobiernos europeos.

Se trata de la creación de plantas energéticas que generarán electricidad a partir de las olas del mar, según estas choquen repetidamente contra las plataformas construidas a tal fin en acantilados y zonas de alta actividad de mareas.

Se prevé que gracias a este tipo de energía renovable solamente en Portugal se podría generar aproximadamente el 6 por ciento del gasto en electricidad realizado por familias y empresas. Sin embargo este tipo de plantas no estarán operativas al menos hasta finales de 2011, ya que se llevan probando prototipos desde 2006 y todavía no se ha encontrado la forma de que resulten efectivos durante todo el día, hasta ahora únicamente han resultado rentables en épocas de fuertes mareas y oleajes.

Recientemente los gobiernos de Alemania y Bélgica se han interesado por estos proyectos, e incluso han propuesto a la Comisión Europea el estudio de las mismas para que puedan ser implantadas en los países miembros de la Unión que dispongan de zonas costeras.

Algunos países como Francia no están dispuestos a renunciar a su potencia de producción energética a través de centrales nucleares de nueva generación para desarrollar este tipo de plantas. Muchos científicos consideran todavía innecesaria la inversión en estos proyectos, asegurando que las centrales nucleares generan energía de forma limpia.

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