Convertirse en emprendedor

Convertirse en emprendedor es una ardua labor en la que hay que formarse a conciencia si se quiere tener éxito. La respuesta a las preguntas que surgen con la llegada de los problemas más habituales a los que se enfrentan los emprendedores, está únicamente en la formación exhaustiva del área a acometer y el análisis previo sobre los costes, beneficios, competencia… FODA, mucho FODA para iniciar un proyecto de emprendimiento.

Qué hacer cuando el cliente reduce el consumo, qué hacer si el mercado aún no está definido o si el target de su proyecto ha sufrido los efectos colaterales de la crisis global. Qué hacer si un cliente se va a la quiebra. Son algunas de las preguntas que todo emprendedor debiera haber analizado en una fase previa al inicio de la actividad y, por supuesto no se puede olvidar que, en un momento como el actual, los negocios, proyectos, empresas, clientes, proveedores… sociedades en general viven bajo el paraguas Low Cost por lo que la innovación no tiene que encontrarse con un escollo únicamente económico.

Problema 1: Insuficientes análisis previos

Antes de la determinación de objetivos es preciso ordenar las metas individuales y personales como emprendedor, únicamente cuando el emprendedor ha definido qué es lo que quiere lograr y qué clase de “empresa” necesita para lograr sus objetivos estarán en disposición de definir una estrategia que, si bien no estará exenta de escollos y complicaciones, minimizarán el impacto de los problemas mayores que se presentan por una estrategia insuficiente o mal planificada.

Problema 2: Especulación sin consolidación

La mala gestión de los activos de todo proyecto empresarial deriva en una tendencia inherente al ser humano en la que la especulación obnubila la realidad y provoca alteraciones en la estrategia definida en pos de una mayor ganancia que derivan, irremediablemente, en el fracaso del proyecto que habría podido evitarse si se hubiera seguido un plan de máxima revisión constante, la visión a largo plazo y el seguimiento de la estrategia.

Problema 3: Ausencia de FODA consolidado

Un gran número de emprendedores noveles carecen de forma simultánea del estudio previo, la estrategia adecuada y el conocimiento exhaustivo de sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas, lo que sin duda, lleva a un proyecto que hará agua desde los comienzos.

Un emprendedor debe abordar un máximo de dos proyectos relacionaos de forma simultánea ya que de lo contrario no logrará establecer bases sólidas para ninguno de ellos.

Problema 4: Toma de decisiones

Este es uno de los grandes escollos del emprendedor, la toma de decisiones es dinámica, volátil y constante. Es por ello que el conocimiento previo del mercado en el que se desenvuelve es fundamental para que realizar esta actividad –constante en cualquier proyecto- de forma correcta y con base en el conocimiento.

Conclusiones

Las reglas aquí mostradas son la base de ayuda al emprendedor a establecer sus prioridades y estrategias entre las oportunidades que se le presentan y los problemas con los que se enfrentará. Inicialmente, el planteamiento de preguntas –cuantas más mejor- es la mejor fórmula para comenzar cualquier proyecto, una vez respondidas las mismas, comprobará como las soluciones a muchos de los problemas más frecuentes están delante de usted y forman parte de su estrategia desde el comienzo, por lo que llevará un largo camino recorrido.

Es de esta forma, con preguntas formuladas y respondidas en tres fases; una primera relacionada con los objetivos y metas perseguidos, una segunda fase orientada a evaluar las estrategias posibles para lograr los objetivos y, una tercera fase en la que la evaluación de la estrategia dentro del conjunto del mercado, dará respuesta a muchos de los escollos que pueden presentarse, como se establecerá una metodología adecuada para el proyecto, única y necesaria para alcanzar el éxito.

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