Estamos ante un momento de cambio. La catarsis es ahora, es ya. Hoy, todo gira a una vertiginosa velocidad en la que las miradas convergen hacia el mismo lugar y los mismos conceptos, en este ciclo de evolución sí, uno de los más dinámicos, actuales y avanzados que existen.

Términos como emprendimiento, Coach, producción, empresa, son elevados hoy a la máxima potencia de aspiraciones y, no es para menos, estamos en un momento tan dinámico, determinante y cambiante que, o logramos encontrar la clave de la autosuficiencia o el proceso de cambio que atraviesa la sociedad, terminará por devorarnos.

Partamos de un lema que desarrollaremos y adaptaremos al entorno 2.0 sobre el que se asientan las bases del emprendimiento del siglo XXI.

  • Para producir, es necesario planificar. Para tener éxito es imprescindible un plan
  • Nadie dijo que fuera fácil
  • Desde que Napoleón Hill nos fascinara con su sabiduría en textos estandartes del emprendimiento y la autoayuda con reflexiones que hacían referencia a los tres requisitos que deben cumplirse para tener éxito económico, saber qué se quiere, tener un objetivo y perseguir el triunfo, … la búsqueda ha sido incesante
  • Un plan, una fórmula que establece los pasos a seguir para lograr un objetivo

Claves del plan

  • Decida cuál es su objetivo. Este aspecto es fundamental ya que, idealmente, en el camino de todo emprendedor, el objetivo final es el resultado de comenzar a avanzar a través de objetivos parciales, cuya consecución permiten avanzar al paso siguiente
  • Fije un plazo. Otra variable importantísima, especialmente para procrastinadores en potencia o asumidos. Su “empresa” debe tener un plan y el plan, una vigencia
  • Establezca sus necesidades
  • Establezca las herramientas con las que cuenta para lograrlo
  • Elabore un plan
  • Decida los puntos del plan que deberá cumplir cada día para lograr sus metas en plazo y forma
  • No se aparte de su plan

Formándonos

No cabe ninguna duda que el emprendimiento y su éxito, tienen un punto de partida, la formación. Sin ninguna duda, es inviable plantearse el éxito en cualquier empresa acometida, sin formación.

La formación, es la clave de la determinación de objetivos, basados en datos reales y análisis fidedignos. Únicamente un 3% de la población a nivel mundial, cuenta con metas claras son aquellas que dedican más tiempo a la formación, lo que no tiene nada que ver con las metas académicas.

Poniendo en práctica el plan

Adicionalmente a los objetivos relacionados con el desarrollo de la actividad como tal, nos encontramos en un entorno 2.0 en el que la inclusión en el plan de variables y factores que se producen como efecto colateral del entorno en el que se desarrollan dichas actividades, es fundamental. Es por esto que nuestro plan debe contemplar un plan para acometerlos.

Para ello tenga presente que la única forma de lograr un objetivo es cumplir con los requerimientos que éste implica.

W. Clement Stone, filántropo, emprendedor y escritor de literatura de motivación y autoayuda estableció que, es inherente al ser humano, determinar qué quiere, establecer sus objetivos y escribir su destino.

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