duras acusaciones entre Chávez y la oposición tras la intervención bancaria

Bancos en Venezuela
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El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció ante los medios de comunicación nacionales el día jueves 3 de diciembre que los bancos intervenidos por los funcionarios del Estado por irregularidades y blanqueo de dinero serán nacionalizados después de pasar por un proceso de cierre durante las próximas semanas.

Hasta ahora el gobierno ha ido acumulando en el poder público un total de cinco entidades, una de ellas levantó mucha polémica durante el proceso de adquisición al tratarse de la filial en Venezuela del Banco Santander. Numerosos representantes del sector bancario protestaron entonces porque consideraban la intervención como el inicio de un proceso de nacionalización bancaria a escala nacional, finalmente las protestas fueron alarmas falsas y todo quedó en una nacionalización.

En total el control que el Estado ejerce sobre el sector financiero en Venezuela apenas pasa del 20 por ciento, sin embargo las principales entidades financieras han comenzado a expresar sus inquietudes respecto al proyecto de nacionalizaciones que el gobierno del PSUV podría estar llevando a cabo, ya que durante los últimos años ha ido progresivamente incrementando la presencia pública en los sectores estratégicos del país.

Los últimos bancos intervenidos a finales del mes de noviembre habían incurrido en delitos relacionados con el "maquillaje" de las cuentas para ocultar problemas de solvencia, y probablemente en contribuir a que algunos clientes pudieran hacer blanqueo de dinero para sacarlo al exterior.

Desde esos momentos el propio Hugo Chávez proclamó ante los medios de comunicación que se iba a iniciar un proceso de "reestructuración" del sistema financiero estatal, lo que incluía reformas en el ámbito bancario, además de las compañías de seguros y las empresas relacionadas con inversiones. El gobierno venezolano nunca ha llegado a ofrecer detalles sobre en qué consiste esta reestructuración, así que los rumores no han tardado en surgir y cada uno apunta a diferentes objetivos.

Para los más confiados del gobierno, el objetivo sería volver a sentar las bases del control y la regulación de la banca, mediante la intervención y cierre para posterior nacionalización de determinadas entidades financieras que operan al margen de la legalidad. Mientras los opositores consideran que el gobierno de Chávez estaría iniciando el proceso de expropiación de entidades privadas para controlar el flujo de crédito y finanzas en toda Venezuela.

Por su parte el gobierno encabezado por Hugo Chávez acusa a la oposición de generar un clima de frustración y miedo en el sector privado financiero, que podría generar huídas de capitales al exterior ante el temor de que el gobierno pueda nacionalizar e intervenir cualquier banco en un día normal.

Algunos miembros de la oposición han llegado a acusar al presidente de Venezuela de estar realizando una operación a propósito para beneficiar al empresario multimillonario Ricardo Fernández, propietario de uno de los cuatro bancos que se han intervenido y ahora se van a nacionalizar. El propio Chávez quiso insistir ante las cámaras que no tiene ningún favor a deber con ningún rico del país, sea de los nuevos o de los de toda la vida.

Entretanto los bancos de Venezuela muestran su nerviosismo en cada nueva cotización bursátil, y haciendo que las tasas suban a niveles históricos nunca antes vistos, por encima del 28 porcentual. Mientras, el presidente de la patronal venezolana declaró ante los medios a la población venezolana que conserve la calma y no se dejen arrastrar por los rumores que circulan por el país de uno y otro extremo.

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