Finalmente la retirada llegó, Estados Unidos dejará Irak y las fuerzas del orden y seguridad tendrán que hacerse cargo de la seguridad interna.

Soldados estadounidenses deja Irak
Soldados estadounidenses deja Irak

Las tropas de combate de Estados Unidos ya no son necesarias en Irak, el combate ha terminado y ahora nuevos procesos son los que dan comienzo en un país dolido, ultrajado por propósitos mayores a los internos y con claras señales de haber sido invadido por fuerzas ajenas al sentir nacional. En un clima de violencia, los combatientes norteamericanos dejaron Irak, aunque 50 mil efectivos seguirán en la zona para cumplir labores de adiestramiento, de acuerdo con fuentes noticiosas.

La invasión contra Irak comenzó hace siete años, aproximadamente, donde el mundo se estremeció ante la decisión de Washington por instaurar un régimen justiciero - que nadie pidió - en base a supuestos que sirvieron como argumentos - que nadie creyó – y un gusto especial por el movimiento de la artillería bélica y las capacidades estratégicas que de una u otra forma había que poner en práctica… quizás Irak era el campo de prueba más asequible, por la especial situación que se vivía.

Muchos iraquíes no pueden creer que el momento haya llegado, después de vivir siete años - que parecen siglos - y caminar por calles de ciudades que son resguardadas por soldados con una bandera extranjera, es difícil pensar que el objetivo de aquellos, quienes dicen resguardar la seguridad internacional en el proceso, acaba con tantas vidas inocentes. Aunque aún quedan soldados de combate, la única misión de éstos es alistar el equipo y esperar la recogida, situación que puede extenderse por algunos días más, aseguró el portavoz del ejército, el teniente coronel Eric Bloom.

Aunque el retiro de tropas es una señal que marca la posibilidad de comenzar a vivir en casa sin extraños, otra vez, la crudeza de los últimos incidentes de violencia es impactante. Hace tan sólo dos días ocurrió un ataque en un centro de reclutamiento del ejército en Bagdad, hubo medio centenar de personas muertas y se ha grabado en el 2010 como uno de los acontecimientos más perversos.

Sin perjuicio de la ayuda que ha recibido el ejército Iraquí, el dinero que se le entregó no dio abasto para equipar a las tropas y poner un alto a este tipo de atentados ¿Por qué? sencillamente producto de la corrupción en la que se encontraba sumergido el aparato administrativo, aseveró Nazem Al Yaburi, experto en grupos armados. Otro punto interesante de analizar es la confusión que genera un sistema militar “propio” y la inclusión de nuevas técnicas estadounidenses, cuestión que sigue afectando negativamente a los líderes del ejército por no saber cómo actuar y dirigir sus fuerzas.

A pesar de haber vivido Irak una invasión injustificada, por un argumento que hasta la fecha no puede ser ratificado con un sesgo siquiera de credibilidad, Nuri Al Maliki, nuevo embajador de Estados Unidos en Bagdad, instó al fortalecimiento de los lazos entre Estados Unidos e Irak, consejo que claramente raya en el absurdo si se considera que el país norteamericano entró a este territorio como si fuera suyo y se quedó todo el tiempo que estimó necesario por una decisión unilateral. El único pacto que se espera reforzar, firmado en el 2008, es aquel que marca la fecha límite para la salida de las tropas de Irak en el 2011.

De forma muy bien coordinada, Ali Al Dabag, portavoz del ejecutivo en Irak, anunció a todo el país que el retiro de las tropas estadounidenses estaba completamente planificado por ambos Gobiernos, como para dejar en claro, de paso, que no se trató de una maniobra realizada sin un concenso previo. Acto posterior al anuncio de retiro, se procedió a afirmar que las fuerzas de orden y seguridad en Irak son absolutamente capaces, hoy, de hacerse cargo de las misiones para el completo restablecimiento de la normalidad.

No contentos con declarar que pueden asumir la seguridad nacional, el portavoz del ejecutivo iraquí señaló que “Irak ha decidido asumir la misión de mantenimiento de la seguridad sin ayuda externa”, pero ¿Puede realmente eso ser así? Aunque el presidente Obama ha cambiado en muchas formas el Gobierno de Estados Unidos, ¿Habrá sido una decisión en conjunto?

Ali Al Dabag argumentó finalmente que, “en vez de escoger alargar la presencia militar de un país extranjero por mucho más tiempo, para llegar a un estado de normalidad, prefieren hacer el trabajo con los propios efectivos iraquíes”. Aún cuando las declaraciones propenden a la creación de confianza entre los nacionales, el nivel de violencia que se vive es muy grande en estos días y la mayor parte de la población no cree que las fuerzas de seguridad internas en Irak puedan contener y mejorar la situación aún.

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