Salario mínimo

Entre las muchas reivindicaciones que la sociedad ha conseguido en materia laboral, está el salario mínimo, que consiste en una suma preestablecida que debe pagarse al trabajador por los servicios prestados en un lapso determinado, y que debe cubrir las necesidades mínimas del trabajador y su grupo familiar. Dicha suma queda establecida y garantizada por las leyes, tomando en cuenta las condiciones socioeconómicas de cada país.

Orígenes

Los primeros pasos en función de mejorar las condiciones laborales imperantes, se dieron en 1890 en Nueva Zelanda. Luego, ya casi finalizando el siglo XIX, surgieron otras iniciativas, esta vez en Gran Bretaña, donde se comenzaron a reformar las leyes para darles una orientación que favoreciera las condiciones de seguridad laboral, pero además, los cambios se extendieron por primera vez a la seguridad social de empleados y obreros.

Entre las leyes reformadas estaban la de la Marina Mercante, la Ley de Pensiones por Vejez, y la Ley de Seguridad Nacional. Fue durante una conferencia en la ciudad de Berna, cuando se elaboró la llamada Carta del Trabajo, primer documento que recogía los avances y garantías laborales de varios países.

Posteriormente, se establecieron comisiones para negociar un salario legal, teniendo como marco el Tratado de Versalles, que dio paso a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que en 1946 se consolidó como la primera agencia especializada de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

A partir de entonces, los países miembros se fueron sumando a las propuestas presentadas por la OIT para determinar sus propias políticas laborales, suscribiendo los acuerdos producidos durante cada encuentro, de manera que todo lo relacionado a la materia, se regiría internacionalmente por criterios y compromisos unificados.

Características

El salario mínimo presenta tres fundamentos o características básicas.

  1. Es vital: es decir, está estipulado para cubrir las necesidades elementales de alimentación, vivienda, vestido, educación, transporte, previsión y recreación del trabajador y su grupo familiar
  2. Es móvil: esto implica que periódicamente se harán los ajustes necesarios para adecuar la cantidad establecida, a las variaciones en el costo de la vida
  3. Se determina en unidades monetarias por jornada laboral: en ese sentido, se estipula una cantidad mínima fija por horas

Consecuencias de la aplicación del salario mínimo

Luego de muchos años de aplicada la medida, puede apreciarse cuáles han sido las principales consecuencias para trabajadores, empleadores y países en general.

Positivas

  • Reducción de los gastos del estado en materia de ayudas y compensaciones
  • Reducción y/o eliminación de la explotación laboral
  • Mayor rendimiento y productividad
  • Aumento de la inversión social

Negativas

  • Crecimiento de la tasa de desempleo en los puestos de menor rango. Ante la necesidad de las empresas de cumplir los pagos estipulados por las leyes, éstas tienden a priorizar la mano de obra especializada y los cargos gerenciales
  • Proliferación de la economía informal, sobre todo en países carentes de seguros de desempleo
  • Aumento del costo de la vida: los costos del cumplimiento de toda política salarial, son trasladados a los consumidores

Condiciones para su aplicación

Las condiciones idóneas para establecer el salario mínimo parte de negociaciones tripartitas, es decir, aquellas en las que participan los actores sociales involucrados, a saber: trabajadores, patronos y Estado. Aun cuando la fijación del salario es universal, la participación por igual de estos sectores aumenta las posibilidades de que el resultado sea más justo y más adaptado a la realidad económica y social de cada país.

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