Pese a la derrota de sus propuestas en la última Cumbre de Copenhague, los científicos no se dan por vencidos y siguen proponiendo ideas para hacer frente al cambio climático.

Efecto invernadero - Cambio climatico - Ultimos descubrimientos
Stan Tyler del Centro Nacional de Investigación Atmosférica

En todos los gobiernos del mundo es un secreto a voces que se investiga con métodos para lograr la alteración del clima en función de los intereses científicos, si bien noticias sobre estas investigaciones en ocasiones han caído en manos de conspiranoicos de todo tipo que auguran cataclismos, los científicos siguen presentando ideas innovadoras para conseguir que el mundo haga frente al fenómeno del cambio climático antes de que sea demasiado tarde.

Para muchos, lo más importante en vistas del fracaso de la Cumbre de Copenhague es el desarrollo de la ingeniería climática, no obstante hay científicos que son radicalmente escépticos sobre las posibilidades que puedan darse a través del uso de esas herramientas.

Los asesores más cercanos a la presidencia en los Estados Unidos de la Universidad de Harvard ya están advirtiendo de que el tiempo se agota y es necesaria la búsqueda de una solución al problema más grave a nivel mundial, algunos como D. Schrag ya han propuesto al Presidente Obama más inversiones para el estudio de este tipo de soluciones geoingenieras.

Incluso en el parlamento británico se ha llegado a debatir sobre las posibles aplicaciones de esta maquinaria que hasta ahora la gente corriente apenas había asociado a las películas y novelas de ciencia-ficción. Pero ¿cómo funcionaría exactamente la geoingeniería?

1. Devolver los rayos solares

Al parecer el logro sería devolver parte de los rayos del Sol hacia el exterior de la Tierra, de esta forma se conseguiría frenar la inminente subida de las temperaturas, sin embargo todavía no se ha pensado forma alguna para solucionar a gran escala la concentración de CO2 en la atmósfera terrestre.

En Estados Unidos los asesores de la presidencia ya parten de la base de que todo intento de solución a través de las cumbres climáticas será inútil, pues cada país tiene intereses propios -sobre todo las potencias emergentes como Brasil, India y China- que no están dispuestos a modificar en absoluto a sabiendas de la ayuda que eso supondría para las potencias actuales.

2. Cubrir los glaciares

Otra de las ideas ha sido conseguir cubrir toda la superficie de hielo de los glaciares, propuesta presentada por el científico Jason Box de la Universidad de Ohio. Según sus investigaciones es posible conseguir que los glaciares no desaparezcan si se cubren con una sustancia llamada polipropileno, que ya se está utilizando en algunas de las mejores pistas de esquí de todo el mundo para mantener buenas nieves todo el año.

3. Tornados generadores de energía

Louis Michaud ha desarrollado un sistema -que todavía no ha sido probado- mediante el cual a través de tornados generados de forma artificial y controlados por expertos se podría llegar a generar energía. Sus teorías hablan de un tornado girando a unos 160 kilómetros por hora y generando 10 mW/h de potencia, creando así una alternativa sólida y firme para sustituir a las centrales nucleares y otras candidatas.

4. Pulverizar agua

Los expertos del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas en Colorado, de Estados Unidos, han propuesto en sus informes al gobierno norteamericano la posibilidad de que barcos emitan agua pulverizada desde los mares hacia la superficie terrestre para que las nubes duren más tiempo, sean más grandes y puedan evitar de forma más efectiva la entrada de rayos solares.

5. Hierro

Probablemente la propuesta más polémica venga de la mano de científicos alemanes que han llegado a intentar fertilizar aguas marinas incluso en la Antártida. En los últimos años sus intentos han ido relacionados con derramar partículas de hierro a los mares para conseguir que sean capaces de absorber de forma más efectiva el CO2, sin embargo tanto el gobierno alemán como las propias Naciones Unidas están totalmente desconfiadas hacia este tipo de experimentos y únicamente los aprueban siempre que sean llevados a cabo en zonas muy delimitadas costeras.

6. Azufre

El Premio Nobel de Química Paul Crutzen ha llegado a proponer la inyección de azufre en la atmósfera para que consiga reflejar la luz solar y evitar el aumento de las temperaturas. Diversos estudios posteriores a erupciones volcánicas como la de 1991 del Pinatubo mostraron que incluso a nivel global pudieron recogerse informes favorables sobre el descenso de la temperatura media en un plazo de apenas un año.

7. Plantas reflectoras

Cristopher Doughty, que dirige un equipo de investigadores en la Universidad de California, ha propuesto a su gobierno la difusión y desarrollo de plantas reflectoras, sus estudios en zonas desérticas sacaron a luz la existencia de plantas que son capaces de hacer reducir la temperatura en algunas zonas hasta un 10 por ciento.

8. Discos volantes

La idea más inadmisible por el momento ha sido la del astrónomo Roger Angel, de la Universidad de Arizona en los Estados Unidos. Propuso lanzar al espacio trillones de discos volantes que actuaran a modo de paraguas para evitar que la luz del sol afectara a la Tierra. Varios gobiernos han realizado estudios para calcular el coste de semejante proyecto, finalmente el japonés fue el primero en sacar a luz la conclusión de que debería de suponer un coste unas cien veces menor que en la actualidad para poder llevarse a cabo.

9. Molinos de aire

Los molinos de viento han demostrado ser altamente rentables y eficaces para generar energía, sin embargo, no producen la suficiente como para poder sustituir al menos por ahora a las centrales nucleares. Varios expertos de Estados Unidos creen haber conseguido encontrar el método para producir hasta más que la central nuclear más eficaz de norteamérica: Se trata de los Molinos en el Aire. Algunas empresas privadas les han financiado sus investigaciones y están muy interesadas en conseguir estos artefactos, que ya están en fase experimental.

10. Absorbedores de dióxido de carbono

En la Universidad de Columbia ya han propuesto desarrollar árboles artificiales sintéticos que podrían ser capaces de absorber hasta 90.000 toneladas de dióxido de carbono cada año. Algunas empresas privadas están interesadas en el proyecto y lo financian para obtener resultados a medio plazo.

Finalmente y, después de comprobar sobre el terreno los desastrosos efectos de huracanes y tsunamis, Mark Hodges, ingeniero de profesión, pensó una manera de conseguir reforestar bosques de la forma más corta y eficaz posible. Así que está a punto de patentar un sistema mediante el cual se lanzan semillas desde aviones o helicópteros a zonas afectadas para que en poco tiempo vuelvan a tener una flora autóctona sin problemas. Algunos científicos lo han criticado sin embargo porque el uso de aviones y helicópteros deja una huella contaminante.

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