La creación de redes exclusivas es un objetivo que muchos han tenido, pero que pocos han alcanzado como Reid Hoffman y Peter Thiel.

Reid Hoffman y Peter Thiel
Reid Hoffman y Peter Thiel

El que crea la mejor red gana, y en este sentido Reid Hoffman y Peter Thiel han hecho uno de los mejores trabajos que pueda encontrarse en Silicon Valley. Hoffman y Thiel se conocieron en la universidad de Stanford hace 25 años como estudiantes, ahora conversan respecto de lo que significa la inversión, amistad, CEO sicópatas y del por qué las cinco millas alrededor del campus de Stanford serán siempre el centro del universo tecnológico.

Hoffman cuenta que en el momento en que conoció a Thiel estaban en la misma clase en la universidad, “Filosofía 60”, mientras que Thiel recordaba “Filosofía 80”, específicamente “Mente, Materia y Significado”.

Thiel ha dicho que era el último semestre de invierno del 86, momento en que habíamos pasado una o dos horas debatiendo en el patio sobre la vida, el universo y varias otras cosas. Para Hoffman esto fue el inicio de lo que más tarde serían décadas de conversaciones más o menos sofisticadas desde un punto de vista intelectual, donde uno tomaba una posición y el otro la negaba. Thiel al respecto añade “no se trataba de negar la posición del otro, sino más bien de encontrar cuál era la verdad.

Buscando emprendedores

Uno de los eventos más importantes que ambos hicieron, Thiel y Hoffman, después de PayPal en Stanford (2005) fue comenzar con LinkedIn, ya que el movimiento de las redes sociales estaba recién comenzando. Todos los miembros de este emprendimiento sabían que podía ser algo grande, que las condiciones para comenzar algo que lo cambiaría todo estaban dadas, aunque también coincidían en desconocer el cómo hacerlo.

Thiel propuso la idea de comenzar no más lejos que cinco millas a la redonda de Stanford, donde en aquel entonces la minoría de los estudiantes de la universidad estaban dispuestos a abandonarla en pos de comenzar un emprendimiento, señala Hoffman. Uno de los aspectos que ha cambiado positivamente durante las últimas dos décadas es la cantidad de personas que están dispuestas a comenzar una empresa, un ejemplo de ello es que en el curso que el mismo Hoffman da en Stanford sobre emprendimientos hay 300 matriculados en tan solo una semana.

Parte de las claves que marcan la diferencia en la cantidad de emprendimientos que se realizan o intentan está en que el costo de iniciar algo en la red es realmente bajo, no como en antaño donde todo era más engorroso y los ingresos eran difíciles de conseguir.

La antesala a PayPal

PayPal es uno de los servicios en Internet que todo el mundo utiliza de una u otra forma, pero ¿Sabemos cómo comenzó realmente? Thiel nos comenta que cuando Netscape comenzó a despegar como iniciativa en 1994, comenzaron a pensar qué cosas se podían hacer en la red, por lo que trabajaron en una lluvia de ideas o “Brainstorming”.
Hoffman recuerda que en ese momento se hicieron dos cosas, la primera fue leer la obra “The Tempest” de Williams Shakespeare y de las implicaciones que tiene en la vida, mientras que la segunda consistió en conversar con Max Levchin y Luke Nosek (co-fundadores de PayPal) sobre lo que hoy hace la empresa.

PayPal comenzó a trabajar como tal en 1999, aunque no como le conocemos actualmente, sino que únicamente bajo la idea de vincular dinero con cuentas de correo electrónico. A primera vista parece una idea bastante sencilla, pero en llevarla a cabo se tardó cerca de seis o siete meses.

A juicio de Thiel y Hoffman, una de las cosas más complicadas de enseñar a emprendedores está en demostrar que en el 20% ó 30% de los casos basta con seguir las reglas básicas para conseguir el éxito, aunque en el 70% u 80% de las ocasiones hay que innovar para conseguir que todo funcione bien, ya que se está haciendo algo que no se ha hecho antes. Una muestra de lo anterior es lo hecho por Bill Gates y Steve Jobs, por lo que el próximo Jobs no se preocupará de hacer un Smartphone, sino de algo mucho más original.

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