El derrame se estima en el entorno de dos a cuatro millones de litros por día. British Petroleum había asegurado que el derramamiento no llegaría a los ochocientos mil litros diarios.

El derrame de crudo en el Golfo de México se ha convertido en el desastre ecológico más grande conocido por Norteamérica.

La catástrofe supera el recordado derrame de 1989 en Alaska, donde el fluido total llegó a los cuarenta millones de litros de crudo.

El derrame estaría en el entorno de dos a cuatro millones de litros por día

El pasado veinte de abril, la plataforma de petróleo Deepwater Horizon -perteneciente a British Petroleum (BP)- sufrió una explosión, pero la empresa aseguró que el derramamiento no llegaría a los ochocientos mil litros diarios, cifra abrumadoramente inferior a la que resultó ser definitivamente.

Luego de más de un mes de dispersión masiva de crudo de forma permanente, lograron bloquear el pozo con una inyección de fango.

Se presume que las cifras totales de derramamiento superarían los setenta millones de litros de crudo. Grupos activistas ambientales han expresado su malestar por las declaraciones falaces de BP en cuanto a las estimaciones de derramamiento que se producirían, ya que con la cantidad de expertos de los que disponen, los cálculos sin duda podrían haber sido mucho más acertados.

Hasta el momento, el derrame más grande producido en el mundo fue en 1991, cuando las tropas iraquíes -comandadas por el ex presidente y ejecutado en la horca Saddam Hussein- al retirarse de Kuwait durante la guerra del Golfo vertieron mil seiscientos millones de litros de crudo.

El gobierno estadounidense mostró su profundo malestar con la petrolera por su irresponsabilidad y el haber entregado cifras carentes de todo tipo de confiabilidad.

BP tiene oscuros antecedentes en su historia, por lo que la falta de credibilidad de los antecedentes entregados, es un llamado de atención para las autoridades que confiaron en esas fuentes poco fidedignas.

BP, después de haber sido la inspiradora del golpe de Estado y la sangrienta dictadura en Irán, violó las resoluciones de la ONU colaborando con el régimen racista de Rhodesia.

En Azerbaiyán financió el golpe de Estado de 1993.

Utilizando instalaciones vetustas, en Texas provocó la muerte de quince personas. Ha sido calificada entre los diezmayores contaminadores de EEUU. Pagó a científicos para atacar el protocolo de Kioto y las medidas de combatir el calentamiento del planeta ¿Queda alguna duda de su falta de providad e interés por las personas y el medio ambiente?

Con estas referencias, no es de extrañar la falta de responsabilidad adjudicada a BP. El daño está hecho, ahora queda por ver cuáles serán las sanciones y qué medidas se tomarán para que hechos como éstos no vuelvan a ocurrir y BP deje de estar en el negocio.

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