Sarkozy cree que hoy en día es inviable un retiro a los sesenta años, puesto que la calidad de vida ha aumentado. Los trabajadores temen que el gobierno francés se mimetice demasiado con su par de Alemania, que con metas financieras ha aumentado la edad de jubilación a sesenta y siete años.

Los gremios sindicales y gran parte de la población francesa han realizado intensas huelgas en todo el país. Esto conllevó a que se postergaran vuelos en los aeropuertos, los centros docentes no funcionaran y hubiera serias demoras en los trenes.

El presidente francés, Sarkozy, pretende elevar la edad de retiro por jubilación de sesenta años a sesenta y un años; pero se ha encontrado con el fuerte repudio de las gremiales sindicales. Sin embargo, el gobierno restó trascendencia a las movilizaciones catalogándolas como de poca intensidad.

Incluso, fuentes oficiales manifestaron que la escasa movilización reafirma la tesitura del gobierno, que siempre ha estado abierto al dialogo y bregando por una reforma que sea justa para todos los ciudadanos. Estas expresiones no hicieron más que encolerizar aún más a los sindicatos y ciudadanos que se oponen a la elevación del tope de edad para jubilarse.

Sarkozy cree que hoy en día es inviable un retiro a los sesenta años, puesto que la calidad de vida ha aumentado, argumentando que lo ideal sería un retiro a los sesenta y dos años.

Las cifras de los participantes en las manifestaciones realizadas en París varían dependiendo con el cristal que se las mire. Para la policía apenas llegaron a las veintidós mil, aunque los sindicatos aseguran que superaron las noventa mil personas.

El proyecto de reforma sería presentado el veinte de junio y se trasladaría al parlamento en el mes de septiembre. Según el gobierno, este incremento en la edad generaría de aquí al dos mil treinta la suma de ochenta y siete mil millones de dólares, los cuales serían volcados para financiar las mismas jubilaciones.

Los trabajadores temen que el gobierno francés se mimetice demasiado con su par de Alemania, que con metas financieras ha aumentado la edad de jubilación a sesenta y siete años.

La crisis europea está pegando duro en la sociedad, que está viendo perpleja como todos los gobiernos de países de la eurozona están tomando drásticas medidas, que afectan directamente al bolsillo del ciudadano.

El tiempo dirá si todo fue para mejor; aunque es evidente que la crisis la paga la sociedad.

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