Los trabajadores sienten que hay pocas oportunidades

Un interesante estudio realizado por la firma especializada Towers Watson, reveló recientemente que los trabajadores estadounidenses han adoptado una actitud de desaliento post-crisis, que les impide buscar nuevas oportunidades de desarrollo laboral.

La principal razón que alegan las personas entrevistadas es el temor de perder la seguridad económica, y este temor los lleva a permanecer anclados en sus puestos de trabajo, dejando a un lado la búsqueda de mejoras salariales o de posiciones incluso dentro de las mismas empresas. Otro aspecto identificado en el estudio indica que los trabajadores han reducido drásticamente sus expectativas profesionales y las aspiraciones de jubilación.

Generación post-crisis

Una nueva generación, los “sobrevivientes de la recesión”, se han replanteado sus carreras basados solo en el aspecto económico y la seguridad, olvidando plantearse retos, buscar nuevas oportunidades de progreso, y postergando los planes de retiro.
El estudio entrevistó a más de 20.000 empleados de las pequeñas y grandes empresas de todos los sectores de la economía, entre noviembre de 2009, y enero de 2010, investigando los aspectos relacionados con el trabajo y los planes a futuro.

Seguridad económica vs crecimiento profesional

Aproximadamente, un 43% opina que la única manera de avanzar es retirándose del empleo actual, pero el 44% asegura que la estabilidad es más importante por lo que no tienen pensado dejar sus puestos de trabajo. El 51% aseguró que no hay claridad en lo relativo a promociones dentro de las mismas empresas donde se labora, por lo que no consideran posible avanzar ni progresar más allá de las posiciones que ocupan en la actualidad.

Este estudio hace eco de una conferencia reciente donde se informaron los resultados de una investigación realizada en 1987, primer año en el que se realizó este tipo de encuestas. Los resultados en esa oportunidad indicaron que sólo el 45% de las personas entrevistadas, declararon estar satisfechas con sus empleos, por debajo de un 61% de trabajadores inconformes.

Prevalece el sentido de supervivencia

Para Max Caldwell, ejecutivo de la firma consultora, esto demuestra que en épocas difíciles las personas anteponen la estabilidad a los deseos de progreso. Es un simple sentido de supervivencia. Meg Montford, choferesa de Kansas City, opina que si bien el mercado laboral ha mejorado un poco, el miedo a aventurarse hace que los trabajadores se aferren a lo conocido, “se puede incluso estar sobrecargado de trabajo y subvalorado, pero hay que estar agradecidos de tener al menos un empleo, y por eso las personas están dispuestas a tolerar el malestar en los lugares de trabajo”, asegura la señora Montford.

La situación perjudica el relevo generacional

Estas conductas son altamente perjudiciales para la canalización de talentos, porque los jóvenes no se están preparando para el relevo y las promociones. Un 33% de los entrevistados afirma que quiere trabajar en una empresa para siempre, cifra que sorprende a expertos como Caldwell, acostumbrado a conversar con empleados ambiciosos y progresistas, quien afirma además que respuestas como estas revelan un cambio radical en la manera de pensar de los trabajadores.

Dan King, director de la carrera de Planificación y Gestión Inc., en Boston, explicó que en los últimos años ha podido apreciar el aumento de personas que se siente acosadas y apáticas respecto de sus carreras, sin embargo, este mismo grupo hoy en día se aferra al empleo que tanto odian, esto es desalentador, y revela que hay poco reconocimiento de la carga extra que estas personas están llevando, asegura el ejecutivo.

Por su parte Max Caldwell sostiene que si la recuperación continúa como está previsto, puede ser más difícil para los trabajadores salir adelante, porque las compañías luego de la reciente lección, se concentran en disminuir los costos laborales y apelan a modelos flexibles de reclutamiento, como las contrataciones.

Puntaje: