Los esfuerzos para rechazar la política de las fuerzas armadas de “no preguntes, no digas” (Don't ask, don't tell), en vigencia por los últimos 17 años, que ha prohibido a gays de servir abiertamente con el uniforme, fallo dramáticamente este Martes 21 de Septiembre cuando en el senado los votos solo alcanzaron 56 a favor y 43 votos en contra, bloqueando de esta forma el término del debate en ley de gastos de defensa nacional.

Esta votación también trajo a su fin la esperanza de pasar el Dream Act que permitiría dar residencia temporal a aproximadamente 65 mil estudiantes indocumentados, ya sea a través del servicio militar en las Fuerzas Armadas estadunidenses o vía la continuación de estudios universitarios.

Republicanos bloquean la medida

Para que la ley sea aprobada se requerían 60 votos de los 100 existentes en el senado. Los demócratas votaron unánimemente a favor de la medida aportando 56 votos. Por su parte, los republicanos votaron también unánimemente en contra bloqueando la medida con 43 votos.

No es claro si el bloqueo se debió a la enmienda que permite a la comunidad gay de servir con el uniforme, o a los esfuerzos del representante de los demócratas, Harry Reid, de crear un camino para la legalización de estudiantes indocumentados que se llegaron a los Estados Unidos cuando eran menores de edad, llamada Dream Act.

Dream Act

Los esfuerzos de los demócratas por pasar el Dream Act a pocos días de los comicios electorales del 2 de Noviembre, fueron vistos por los republicanos como un acto político cuyo fin es persuadir el voto Latino, y de esta forma ganar las elecciones, lo que ultimadamente les permitiría mantener el control de la cámara de representantes y el senado. Incluso el mismo propulsor de la enmienda a la ley de gastos de defensa, Mr Reid, viene enfrentando una intensa campaña en el estado de Nevada donde al aparecer el voto Latino será el decisivo una vez más.

Por otro lado, las duras criticas y oposición a ambas medidas, Dream Act y Don't ask, don't tell, fueron encabezadas por líderes republicanos como John McCain, quien en una anterior oportunidad apoyara el Dream Act, y Susan Collins, quien en su momento estuviera a favor del rechazo de la prohibición “no preguntes, no digas”.

El bloqueo de la medida por parte de los republicanos afectaría aproximadamente 2.1 millones de estudiantes indocumentados, de acuerdo con el instituto de Política Migratoria (MPI), que podrían beneficiarse del Dream Act. Sin embargo, no todos los potenciales beneficiados contarían con el criterio de elegibilidad establecido en la propuesta. El MPI estima que solo un millón de inmigrantes indocumentados podrían realmente beneficiarse de la promulgación del Dream Act.

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