Una mirada por el mundo actual deja muy claro que, lejos de desaparecer, la gama de religiones se ha diversificado, tomando diferentes disfraces o camuflajes y hasta ha osado estirarse hasta los dominios del ateismo, donde gusta llamar dios, a la ciencia, cuya misión busca, paradójicamente, salvar al mundo del engaño del “castigo” y de la “farsa” de la “salvación” que el modelo religioso predica....continuar