Colombia acusa a Venezuela de alojar a la Guerrilla que los ataca de forma constante.

Álvaro Uribe
Álvaro Uribe - Presidente de Colombia

Colombia y Venezuela han protagonizado lo que no debería ocurrir entre dos países civilizados, que comparten un espacio geográfico hermoso y varios proyectos en común como íconos sudamericanos, no obstante ello, Colombia acusó el pasado jueves a Venezuela de ayudar a la Guerrilla, motivo suficiente para cortar relaciones diplomáticas según designio de Hugo Chávez, presidente de Venezuela.

La acusación es grave, ya que los venezolanos estarían ayudando a un total de 1.500 guerrilleros comunistas que se alojan en la frontera mientras se estudian nuevos secuestros y ataques a Colombia. Como ya es costumbre, el muy controvertido presidente venezolano comentó la noticia del rompimiento de relaciones mientras tomaba café con Diego Armando Maradona, el astro del fútbol argentino. En una muestra de completo control de la situación, Chávez declaró alerta roja a la frontera que une ambos países (1.600 kilómetros), y dijo “Álvaro Uribe está mostrando claros síntomas de locura si acusó a Venezuela”.

Argumentos de la acusación colombiana

Dos horas duró la intervención de Luis Alfonso Hoyos, embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), donde expuso una serie de materiales a los delegados donde mostraba cómo había asidero en la acusación realizada.

Una intervención emocional, con un embajador que se quebró tres veces ante la impotencia de ver cómo la realidad de las pruebas deja en evidencia el asentamiento de guerrilleros colombianos en territorio venezolano. Imágenes por GPS muy precisas, mapas, fotografías y videos fueron parte del arsenal de información con el que se argumentó la implicancia de Venezuela, finalizando la acusación diciendo: “Desde territorio venezolano se han tramado secuestros, asesinatos, tráfico de drogas e instrucción sobre el uso de explosivos contra Colombia”.

La comprometedora información no acabó con la exhibición de todo el material disponible, sino también con la solicitud expresa a Venezuela de desmantelar y perseguir a todos estos guerrilleros. Por otra parte, Hoyos solicitó a la OEA que se conformara un grupo que pudiera verificar la veracidad de los antecedentes presentados, los cuales fueron en parte recolectados a raíz de la captura de computadores de la Guerrilla, así como también del testimonio de combatientes desertores.

Aunque Roy Chaderton, embajador venezolano en la OEA, escuchó todo, no se refirió a la solicitud de formar un grupo de expertos que evaluara los antecedentes, aunque negó que Venezuela tuviera cualquier tipo de participación en todo.

Problemas para Juan Manuel Santos

Uribe está de salida, pero Santos llegará al poder en Colombia en Agosto, y deberá enfrentarse con uno de sus miedos más importantes al tener que lidiar con el rompimiento de las relaciones diplomáticas con Venezuela. Aunque Chávez lo había tratado muchas veces como un “títere norteamericano”, Juan Manuel Santos tomó como prioridad, mejorar las relaciones con el país vecino presidido por Hugo Chávez, pero ahora todo se complica.

El interés en la mejora de las relaciones con Venezuela nació a partir de la necesidad de revitalizar el comercio con el país vecino, pues en el 2008 había un comercio de $6.800 millones y el 2010 terminó en $1.500 millones, gracias al cierre de la frontera para los colombianos por orden de Chávez. Hay que recordar que el presidente venezolano cerró la frontera a Colombia porque éste permitió que Estados Unidos usara siete de sus bases militares.

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