Angela Merkel gana las elecciones en 2017

La Unión Cristianodemócrata (CDU) ha conseguido el 30% de los votos en las recientes elecciones, obteniendo el peor resultado desde 1949, lo que hace indicar que necesitará gobernar en coalición. ¿Será lo mismo a partir de ahora para la primera economía europea? ¿y para Europa?

Analizando resultados

“Habíamos esperado un resultado mejor”, fueron las primeras palabras que pronunció la canciller alemana, Angela Merkel, en su discurso, tras conocer el resultado definitivo de las elecciones el 24 de septiembre de 2017. Ahora se mantendrá en el poder del 2017 al 2021.

Los ciudadanos alemanes han demostrado con sus votos que quieren continuidad, pero no será igual, ahora Merkel necesitará el apoyo de otras fuerzas políticas para gobernar. “Somos el partido más fuerte y vamos a formar gobierno” continuó. Ya son cuatro elecciones consecutivas ganadas y manteniéndose en el poder, desde el 2005, con su partido social cristiano, pero esta vez ha obtenido el peor resultado.

Vamos a hablar con todos los partidos con los que podamos aliarnos. Voy a hablar con todos los posibles candidatos y trabajar desde el primer gobierno.

Angela Merkel.

La canciller también reconoció la importancia de un “análisis comprensivo” de lo ocurrido. Según sus palabras: “Vamos a traer de vuelta votantes de Alternativa para Alemania (AfD), con buena política y atendiendo sus preocupaciones y miedos”.

Alianzas y oposición al partido de Merkel

Por su parte, el partido Socialdemócrata (SPD) liderado por Martin Schulz, ya ha comunicado a Merkel su deseo de mantenerse en la oposición y no formar gobierno con ella, como hasta ahora. Esta vez el SPD, con 20,5% de las votaciones, ha obtenido el peor resultado de su historia desde la II Guerra Mundial. A pesar de ello, es la segunda fuerza política más votada en la Alemania contemporánea.

Merkel ha de negociar con los liberales (10,7% de los votos) y ecologistas (8,9%) para formar un tripartito y evidentemente elaborar un programa conjunto, común, con el que estén de acuerdo.

Un 12,7% del electorado votó por el partido ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD). Este formará parte del Parlamento por primera vez en su historia con 90 escaños. Ahora tendrán voz y voto en las cuestiones que atañen al país germano.

¿Hacia dónde irá Alemania? Impacto de los resultados electorales

“Ahora nuestra lucha es contra la invasión de extranjeros en Alemania. Queremos ser una clara oposición en el Bundestag (Parlamento). Éste debe volver a ser el lugar en el que resuenen las cuestiones sociales de este país”, manifestaba con rotundidad Alexander Gauland, líder del partido de la ultraderecha (AfD), tercera fuerza política de Alemania.

AfD, partido que nació en 2013, fue creado por militantes de partidos tradicionales alemanes, quienes durante esta legislatura basaron su campaña en la lucha contra la inmigración.

Sus miembros han mantenido diferencias, las cuales quedaron puestas de manifiesto a las pocas horas del resultado electoral. El copresidente Frauke Petry, más liberal, renunció a su escaño en el Parlamento el pasado 26 de setiembre, y lo expresó no sólo con hechos sino también con palabras:

Hay diferencias abiertas en AfD y creo que no debemos callarnos como una tumba.

Ahora quedan Alexander Gauland y Alice Weidel como líderes principales al frente de AfD.

Gauland, calificado por algunos como políticamente incorrecto, en declaraciones a la agencia de noticias AFP (Agence France-Presse), mostró claramente sus intenciones con respecto a Merkel:

Vamos a cambiar el país…vamos a echar a la señora Merkel, vamos a recuperar nuestro país.

En palabras de la otra líder de AfD, la “moderada” Alice Weidel:

Vamos a controlar el Gobierno, algo que en los últimos años prácticamente no ha tenido lugar. El mejor ejemplo de ello es la política migratoria.

Por otro lado, Christian Lindner, líder de los liberales alemanes o, lo que es lo mismo, del Partido Democrático Libre (FDP), asegura que ahora está en manos de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) formar gobierno. Lindner pone dos condiciones: la lucha por la justicia social y la protección del medio ambiente. Considerado como el Macron alemán, Lindner ha dicho que hay que cumplir dichas condiciones para formar gobierno en coalición.

Impacto en Europa

Formar nuevo gobierno en Alemania puede llevar tres o cuatro meses. Y son muchas las preguntas que surgen: ¿se entrará en un periodo diferente? ¿será más incierto? ¿más inestable? ¿la política de austeridad no será tan severa? ¿existe popularidad o impopularidad de Merkel en su propia formación? ¿qué pretenden las distintas fuerzas políticas? ¿podrían llegar a repetirse las elecciones en caso de no llegar a acuerdos el CDU con los liberales de FPF y los verdes? ¿qué pasará con el eje franco-alemán?

Ulrich Speck, analista político independiente, califica a Alemania como “estable”. Se muestra positivo: “Merkel dirigirá el nuevo Gobierno y no creo que le resulte más complicado que la anterior legislatura”.

Las previsiones de Speck son las siguientes:

  • Alemania continuará estable.
  • Al nuevo gobierno -“la supuesta coalición: CDU, liberales y verdes”, le costará un poco adaptarse, pero luego su labor conjunta será más fácil.
  • Alemania -liderada por Merkel- y Francia -liderada por Macron- trabajarán para lograr acuerdos y mejoras para Europa. Evidentemente, no piensan igual en todo. Les resultará más difícil ponerse de acuerdo en materia de defensa, pero menos en temas de controles fronterizos, por ejemplo.
  • Merkel ha contribuido a lograr grandes acuerdos para la Unión Europea.
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