El pueblo cubano no está en una burbuja ideal, el pueblo cubano está sufriendo

Viva Cuba libre
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La Habana.--- En vísperas de la navidad se reunieron en Cuba los Diputados de la Asamblea Nacional, único y supremo órgano del Gobierno de la República que sesiona dos veces al año y que se supone, define las directrices en el orden político, económico y social de la isla, sin embargo los debates que aquí se realizan no son de dominio público y sólo se esbozan en las noticias nacionales aquellas cuestiones generales o políticas que convienen al gobierno, pese a que las decisiones que aquí se toman conciernen a todos los cubanos.

De aquí que uno de los documentos más importantes que circula como resumen de estas sesiones es el discurso del máximo dirigente del país, incluso en gran parte de los centros de trabajo es texto obligatorio para los militantes del partido (los más fieles al sistema) y en algunos casos en el sindicato (primeramente se realiza el del partido, para “encursar” los debates).

Esta vez le ha tocado a Raúl Castro realizar el discurso de cierre y responder a varias inquietudes, primero del pueblo cubano que es quien lo “instaló en el poder” y el que sufre las limitaciones de todo tipo y luego a las presiones internacionales. Su discurso, en vez de clarificar la situación del país deja nebulosas peores que las de los ciclones que afectaron a Cuba en el 2008. Y para no pecar de subjetivo tomaré parte de su discurso para explicar mis puntos de vista:

La culpa, como siempre, debe caer al piso, esta vez le tocó a la crisis económica mundial y a los ciclones del 2008, de las limitaciones y necesidades del pueblo, pero es muy difícil aceptar para ellos que la ineficiencia probada por 50 años del sistema es la principal culpable. Si no es así, entonces, ¿cómo es posible que haya un país tercermundista como el nuestro, que tenga tierras ociosas de más de 1.700.000 há., y que tenga que existir un plan presidencial para revertir esta situación?, entonces la reforma agraria de la que tanto se vanaglorian, ¿fue para darle tierras a los campesinos o para apropiárselas el gobierno y que no se les de la utilidad necesaria?.

La agricultura que es el baluarte sobre la que ha hecho grandes campañas publicitarias, considerándola como “asunto de seguridad nacional”, (indudablemente lo es) y le ha obligado a dar un paso impensable anteriormente “impone liberar en esta esfera, como en todas las demás, a las fuerzas productivas de restricciones para su desarrollo”, la implementación de esta medida será el dolor de cabeza más grande (más que dolor, será migraña) que se enfrentará el gobierno internamente, y que por muchas regulaciones, inspecciones, decomiso, etc., (dificilísimo de controlar por el alto grado de corrupción, donde las auditorias sorpresivas son avisadas con tres días de antelación) no impedirá que haya personas que se enriquezcan, entonces se tendrá que enfrentar frontalmente a personas naturales que indudablemente controlaran el suministro del mercado y por tanto sus precios.

En otra parte de su discurso plantea “…incremento de las exportaciones y la sustitución de importaciones… capaz de hacer sostenible el socialismo”, pero luego “…2010 tiene como una de sus premisas que no se admitirán inversiones sin un estudio de factibilidad previamente aprobado…fortalecimiento de la institucionalidad en el país”, si a esto se le une que solo se han pagado “un tercio las retenciones de pagos acumuladas” y que hay “negociaciones en curso para reprogramar el pago de la deuda con nuestros acreedores”, cabe preguntarse.

¿Cómo y quién se atreverá a invertir en Cuba cuando tiene que pasar por un mecanismo maquiavélico para ser aprobada su inversión y además con la posibilidad de que no se le page en tiempo por sus servicios o productos?.

Quizás apostando por las inversiones del ALBA, pero aunque no soy economista hay que ser tonto para no ver que estas relaciones comerciales no son reales, sino que dependen de presiones de los presidentes en el poder de cada uno de estos países, y que cuando estos no estén en el poder habría que ver qué negocios se mantienen, y ojalá no suceda como sucedió cuando se desplomó el campo socialista en Europa del Este y la antigua URSS, por el bien de mi Cuba.

Aunque en el inicio de su discurso dijo “me libera de la necesidad de referirme a cifras y detalles”, no dejó de usar el viejo método de su hermano de referirse a cifras tan sensibles como los valores de erogación de la leche en polvo, pero increíblemente aunque mencionó al Bastión (ejercicio militar de gran magnitud en todo el país, y que prácticamente se pone todo en función de éste) no se le “ocurrió” decir cuánto cuesta sólo un día de este ejercicio.

ImagenIndudablemente, lo más esperado por todos los cubanos de dentro y fuera es lo concerniente a la doble moneda, y el 2010 parece ser otro año más de espera y “en cuanto a la velocidad y profundidad de los cambios que tenemos que introducir en el funcionamiento de la economía”, se quedará en deseos y en promesas, hechas por él cuando llegó al poder y que hasta hoy sólo han sido espejismos.

El letargo seguirá en una decisión que es necesaria tomar para evitar “el bajo nivel de productividad existente”, y es que la productividad no aumenta por llamados, ni proclamas, ni reflexiones, sino porque la gente se sienta estimulada por el salario que percibe, no hay otra.

Coincido en varias partes del discurso: “El 2009, ha sido, como todos los transcurridos desde el triunfo de la Revolución, un verdadero desafío para la capacidad de resistencia de nuestro pueblo”, “2010 será difícil”, “la desorganización y la resistencia pasiva de los cuadros intermedios a cambiar la mentalidad”, y la “barrera psicológica que nos impide avanzar en ésta y en otras tantas áreas de nuestro quehacer cotidiano”.

La primera aseveración es responsabilidad única y exclusivamente del pueblo, por lo que debería agradecerle, por pese a todo, mantenerlos en el poder por 50 años, pero las últimas dependen de la mentalidad obtusa que ha gobernado por el mismo lapso de tiempo en Cuba y de la que nadie escapa y parece ser que se mantendrá ya que “no puede haber espacio a los riesgos de la improvisación y el apresuramiento”, y de la que ya un grupo de personas cada vez mayor se oponen a este stand by, casi permanente.

La represión crece y crecerá en el 2010 a los opositores del gobierno, es que cada vez más las personas conocen, se relacionan con otras de otras partes del mundo, ponen sus aspiraciones personales sobre las colectivas o se decepcionan por todos los engaños acumulados en estos años, y que esto esté pasando exactamente cuando por ley natural de la vida (que conste que no le deseo la muerte a nadie) les toque la hora a los principales líderes de la revolución, es como el último zarpazo de un león moribundo, que quiere seguir siendo rey, pero que uno joven vigoroso lo quiere suplantar en el poder, así que queda por el piso la aseveración de que desde fuera “organizan e incitan a sus antipatrióticos asalariados a que incrementen la actividad provocadora en nuestras calles”, ya son muchos y difíciles de ignorar, incluso por ustedes mismos.

Realmente el tema de los impuestos es un caso que necesita mucho más análisis, pero como se menciona, y ya es tan importante como el discurso político de la agricultura, es bueno reflejar dudas lógicas que están en cabeza de todos: ¿impuestos sobre los precios con los sueldos y monedas actuales?, ¿se eliminará el absurdo y astronómico precio a los productos que se comercializan en Cuba?, creo que estas necesitan respuestas urgentes ya que según este discurso “los impuestos, herramienta a la que tendremos que habituarnos en poco tiempo”.

2010 para mi país, será otro año más en una endemoniada cuenta acumulativa, y del que nadie espera nada, quizás para no tener demasiadas y altas expectativas y luego ver que están incumplidas. Mientras tanto, otros buscan nuevas estrategias para mantenerse en el poder el mayor tiempo posible y seguir creando una cortina de humo inmensa, gigantesca, para hacerle creer al pueblo que nuestra isla es una burbuja ideal en un mundo lleno de engaños y violencias y aplazar por otro año lo que es ya evidente y todos piden a gritos: Un cambio real y radical.

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