Este martes las acciones de British Pretroleum (BP) en la Bolsa de Londres cerraron con una caída del trece por ciento. Esto se debe a las especulaciones del costo que deberá afrontar la petrolera para enmendar el desastre ecológico, que incluye las probables demandas. De hecho, el gobierno de Estados Unidos ya le inició una investigación judicial a la empresa británica.

BP informó que los costos por trabajos de emergencia que ha realizado ascienden a la cifra de mil millones de dólares.

Los rotundos fiascos sucesivos en los intentos de frenar el flujo de crudo, como la negligencia en las cifras falaces que estimaban sobre el petróleo derramado, sembraron un manto de incertidumbre en la credibilidad y el futuro de la empresa. Las acciones han caído un 34% desde la fecha del siniestro, del pasado veinte de abril, al miércoles 3 de junio.

La capitalización bursátil de la petrolera dilapidó $58 mil millones en apenas poco más de un mes. Sus competidores más cercanos están alerta, pues rumores de una posible venta ya están circulando. Exxon Mobil, Shell y Chevron Texaco seguramente estén con los oídos más que atentos, aunque también gigantes estatales podrían estar interesados en este tema, Petrobrás, Gazprom, Saudiarabian, entre otras.

Se estima que el período de tiempo que demora la culminación de los dos pozos alternativos, para dar solución final al derrame, acarreará un costo de $22 mil millones.
Un informe del ING Wholesale Banking deja al descubierto que la petrolera está haciendo frente a demandas penales y civiles.

Fuentes especializadas estiman que hay un 20% de posibilidades de que British Petroleum sea puesta a la venta. Sin embargo, este porcentaje puede incrementarse de acuerdo a cómo siga la historia del desastre ecológico que se está ocasionando en Estados Unidos, así como también de las pérdidas que seguirá acumulando.

BP es la empresa petrolera de mayor tamaño en Estados Unidos, aunque ahora debe afrontar la investigación judicial del gobierno norteamericano, teniendo como antecedente las palabras del propio Obama, quien ha catalogado la actitud de la petrolera británica de “indignante”. BP tiene en la zona quinientas adjudicaciones y puestos de bombeo de crudo, con una producción que llega a los cuatrocientos cincuenta mil barriles por día, aproximadamente. Hasta antes del siniestro, BP ideaba diez programas para el período de 2010-2014, no obstante, la historia ya ha cambiado drásticamente.

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