Escasez de recursos
Escasez de recursos
flickr.com

Parece existir en el mundo actual un axioma básico y a la vez tremendamente evolucionado a través del cual se establece una máxima irrevocable; cualquier sistema… cuanto más complejo y avanzado, más vulnerable.

Desde las situaciones más domésticas como las innovaciones en el mundo del automóvil que complican y encarecen las reparaciones y el lugar para su realización, hasta la dimensión más medio ambiental, política, económica e incluso social.

Sociedades modernas

Estamos ante un momento en el que las sociedades denominadas modernas se enfrentan a la debacle de sus sistemas financieros provocados por el alcance de la complejidad máxima en su instrumentación para lograr enriquecerse a través de la especulación, los sistemas políticos desfallecen entre destierros del neoliberalismo y exaltación del mismo sistema en función del escenario al que se enfrenten, la economía global no logra encontrar el camino hacia la recuperación porque en sí mismo, el término de recuperación es erróneo y complejo.

En definitiva, las sociedades modernas se enfrentan a un escenario en el que la complejidad de sus sistemas y la tela de araña tejida entre ellos, se traduce en necesidades y demandas que nada ni nadie puede satisfacer y de las que las sociedades, son los grandes damnificados.

Sistemas sofisticados y tecnológicos en todos los ámbitos, complejos y evolucionados que hacen que los sistemas sociales sean muy dependientes y por lo tanto, muy vulnerables

Adicionalmente, la encriptada sociedad jurídica y social fomenta y favorece la diversidad cultural y racial, arrojando cada vez más un escenario en el que la convivencia resulta más insostenible a medida que los recursos a repartir disminuyen.

La paradoja del consumo

Y la explosión consumista no guarda relación alguna con el progreso de la humanidad o con las necesidades reales, sino que se centra en aumentar el beneficio económico de quienes lo fomentan, promulgan y promueven.

Y la paradoja no deja de producirse, cuanto más se consume más se incrementa la pobreza a nivel global, la razón es que la población mundial se ha multiplicado por ocho en los últimos 200 años, lo que hace insostenible el mantenimiento y cuidado del planeta, poniendo de manifiesto la delicada situación a la que nos enfrentamos y de la que la misma tierra no hace más que enviarnos señales… interpretadas como fenómenos naturales aunque con una puerta abierta al desconocimiento y la duda… ¿por qué tanta debacle en lugares tan disímiles y en el mismo momento histórico?

La falta de economía sostenible es la clave para la pregunta, qué está pasando en el mundo… una pregunta para la que la respuesta es simple; hay que decrecer, específicamente en aquellas sociedades más evolucionadas y avanzadas en las que el consumo ha dado paso a los avances sin control, avances que perjudican la tierra que le dejamos a las nuevas generaciones.

Parar es la clave

Sin embargo, no es necesario que se realicen cumbres para discutir medidas adicionales, ni que se doten con recursos económicos partidas con conceptos abstractos ni que se promulguen leyes para las que después siempre se encuentra un vacío legal por el que escabullirse y vulnerar todos los derechos de las personas y de la tierra, no va a ser necesario porque la realidad nos va a imponer el racionamiento hacia el que va el mundo.

El petróleo se acabará… la tierra seguirá abriéndose dejando tras de sí miles de fallecidos, los sistemas económicos, políticos y sociales no lograrán la reactivación en la forma que se piensa porque el modelo antiguo, simplemente ha muerto.

El poder del dinero

El planeta, los sistemas conocidos, la política, economía y leyes sociales… que funcionaron hasta la explosión económica propia de un fin de ciclo, están en declive… "cero crecimiento" que llevado a un momento límite, generará nuevos y poderosos líderes capaces de lograr el más poderoso de los bienes a través de las armas, la tecnología y la destrucción; el dinero… no, la búsqueda del dinero generará desordenes sociales de magnitudes impensables, imperialismos acérrimos y vulneración de derechos humanos ante la mirada impasible de los que buscan estar al otro lado de la línea.

Los recursos son cada vez más escasos lo que provoca disgregación social, rechazo dentro y fuera de las fronteras y conflictos, tanto internos como externos y sin control.

Y mientras esto sucede, se sigue pensando que la ya obsoleta globalización, los avances tecnológicos y la evolución del ser humano, impedirán esta debacle que… analizadas las señales, amenaza con destruir a una raza que no supo, no pudo o simplemente, no le interesó… vivir armónicamente, con lo que se necesita… nada más.

Puntaje: