Hace ya siete años que comenzaron los intentos de restablecimiento democrático en Irak, cuando en marzo del 2003 las fuerzas estadounidenses invadieron ese territorio con el fin de derrocar al entonces dictador, Saddam Husein, alegando que Irak poseía armas de destrucción masiva que, cabe destacar, nunca fueron encontradas.

Días atrás el tribunal de la Haya, que en aquel momento había encontrado razones políticas para apoyar ésta acción, emitió una resolución declarando la invasión inconstitucional según las leyes del derecho internacional.

Tras la intervención militar norteamericana, Ghazi Al - Yawuar fue nominado presidente interino de Irak y en enero del 2005 se realizaron por fin las primeras elecciones que el país viviera en sus últimos 50 años.

El marco de los comicios fue de mucha violencia, enfrentamientos armados, ataques terroristas, hombres bomba y manifestaciones de todo tipo, incluso fuera del territorio iraquí. En esta elección, el pueblo eligió 275 miembros que integraron de forma provisional la Asamblea Nacional encargada de redactar la nueva constitución.

El 15 de octubre del 2005, los iraquíes votaron un referéndum popular a través del cuál aceptaron la nueva constitución. En diciembre del mismo año, basándose en las nuevas reglas constitucionales y con la participación de todos los sectores sociales, se realizaron nuevamente elecciones, en esta ocasión parlamentarias.

Hasta aquí aparecen muchas palabras inherentes a la democracia, plebiscito, elecciones, voto. Sin embrago, la realidad diaria en Irak, genera confusión respecto de que tan sólida es su democracia.

  • Permanentes cortes de energía eléctrica, una falta alarmante en el suministro de agua corriente y lo que es peor, una inseguridad constante. Ésta ha aumentado la desconfianza del pueblo iraquí en los acuerdos y promesas recibidas, tanto de las autoridades iraquíes como del gobierno de los Estados Unidos.
  • Una guerra civil, no oficial, que enfrenta a los pueblos chiíes y suníes. Cada uno de estos vive en barrios propios, sin embrago, los enfrentamientos en espacios compartidos nos muestran la situación verdadera, unos se sienten aterrorizados por los otros.

A pesar de todo esto, Irak se prepara para vivir un nuevo acto eleccionario tomando las precauciones para que se desarrolle en mejores condiciones que la última vez. Además, Estados Unidos anuncia la retirada de sus tropas en el correr de los próximos meses.

Las elecciones se celebrarán en marzo próximo y al respecto cabe señalar

  1. La marcha atrás en la prohibición que impedía a unas 500 personas presentarse a los comicios. La razón de esta prohibición es la, supuesta, vinculación de estas personas con el prescripto partido Baath, el cual fue liderado por el desaparecido dictador Saddam Husein, ejecutado el 30 de diciembre de 2006, tras ser sometido a juicio.

    Un panel de apelaciones dictaminó que estas 500 personas podían participar en la votación del 7 de marzo, de todas formas una vez terminada la elección deberán responder a las acusaciones que pesan sobre ellos.

    El gobierno iraquí se mostró disconforme con este dictamen que calificó de "ilegal", al igual que grupos Chiitas y minorías curdas que fueron perseguidas por el partido Baatha.

    Muchos sunitas veían a esta prohibición como una jugada chiíta para no darles acceso al poder. Para algunos observadores internacionales el levantamiento de la prohibición es un gesto que busca suavizar las cosas en pro de una elección más tranquila.

  2. La Unión Europea, a través de la comisión Europea, enviará un equipo de 16 expertos que analizarán e informarán sobre el proceso eleccionario con el fin de generar mayor confianza en el mismo y para recomendar acciones a futuro que permitan mejorar los procesos.

    La misión terminará su trabajo a fines de marzo y es financiada por El Instrumento Europeo para la Democracia y la Protección de los Derechos Humanos.

  3. La visita sorpresiva del vicepresidente de los Estados Unidos, Joseph Biden a Irak, donde se reunió con el presidente Talabani y el primer ministro Nuri al Maliki.
  4. Durante la visita, Biden afirmó su confianza en la madurez del sistema democrático en Irak y rectificó el deseo de que las elecciones se realicen en paz.

    Finalmente anunció la voluntad de los dos países de entablar relaciones duraderas y el plan para retirar definitivamente de Irak las tropas estadounidenses en agosto 2010.

    La pregunta que nos planteamos al principio de este artículo queda pendiente de respuesta, por lo menos una respuesta definitiva, seguramente hasta que las tropas estadounidenses se retiren completamente de Irak y el nuevo gobierno comience a desarrollar su labor en esta tan castigada zona del planeta.

    -Amalia Rossi

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