Intervención armada en Libia
Libia

Luego de un intenso debate, la Organización de las Naciones Unidas aprobó en horas de la noche del día jueves, la intervención de fuerzas militares en Libia, con lo cual se busca detener la ofensiva de Muammar Gaddafi contra los rebeldes, según se informó a los medios de comunicación. Igualmente se aprobó una zona de exclusión aérea y otras medidas para proteger a la población civil. El Consejo de Seguridad del organismo, hizo la votación con el resultado de 10 votos a favor y cinco votos en contra.

En Bengasi, la jefatura de los insurgentes hizo un llamado a ocupar posiciones en la artillería y de lanza-misiles, luego de que el líder libio anunciara otra ofensiva contra esa ciudad. Radio Bengasi lanzó un llamado en nombre del estado mayor de las fuerzas armadas libias, convocando a los reservistas a acudir a los puestos de artillería inmediatamente para estar preparados.

Gaddafi había hecho público el anuncio de la llegada inminente a Bengasi, bastión opositor, avisando a los rebeldes que “no tendrá piedad con ellos”. En otro comunicado a los habitantes de la ciudad tomada, aseguró que “las personas desarmadas no tienen nada que temer, pero nos aseguraremos de cada casa sea revisada”. Otro llamado del líder fue dirigido a sus tropas, pidiendo que no persiguieran a los rebeldes que entregaran sus armas.

La respuesta del líder libio no se hizo esperar, y ha prometido “transformar la vida de quienes ataquen Libia en un infierno”. Muammar Gaddafi dijo también que los libios han tenido suficiente. “Incluso aunque todo el mundo nos ataque, y lo hagan con armas nucleares, no renunciaremos a nuestro país, a nuestra dignidad, a nuestros niños y jóvenes”, declaro desafiante en un mensaje transmitido por radio y difundido por la cadena Al Yazira.

Se advierte el peligro de la decisión

Los cinco diplomáticos que se abstuvieron de aprobar los ataques militares, advirtieron los riesgos que conlleva la adopción de esta medida. Peter Wittig, representante de Alemania, dijo que no se puede llevar a cabo una intervención con la idea optimista de que el conflicto terminará rápidamente, “por eso no apoyamos esfuerzos militares”, dijo.

María Luisa Ribeiro Viotti, dijo que el gobierno de Brasil reprueba el uso de la fuerza indiscriminada contra los civiles, pero esta abstención tampoco avala de manera alguna la violencia del régimen con el pueblo. Sin embargo, consideró que una intervención puede cambiar la respuesta democrática y espontánea registrada en la región.

Por su parte, el representante de la India, Hardeep Singh Puri, lamentó la decisión tomada sin que se contara con un informe de Naciones Unidas en el terreno. También los representantes de China, Li Baodong y Vitaly Churkin, de Rusia, argumentaron que hubo aspectos no suficientemente aclarados para tomar una decisión.

Human Rights Watch hace un llamado

Esta organización mundial de derechos humanos también emitió un comunicado a la prensa donde asegura que “el historial de violaciones de derechos de Muammar Gaddafi, genera y justifica la preocupación por la suerte de los civiles que habitan en Bengasi y los demás poblados en la mira de las tropas del gobierno”.

“En el último mes se han cometido abusos que no pueden ser ignorados por el resto del mundo, así como el absoluto desprecio por los derechos humanos de Gaddafi que lleva ya cuatro décadas”, destacó Sarah Leah Whitson, responsable de la organización para Oriente Medio y el norte de África.

La preocupación por la posible captura de Bengasi mantiene en alerta al organismo, que ha visto como se multiplican los abusos, incluidos asesinatos y desapariciones. “De no ser así, de tratar bien a la población, no se impondría un bloqueo informativo”, enfatizó Whitson, al estimar que el Consejo de Seguridad de la ONU tiene la responsabilidad de evitar que se sigan cometiendo estas atrocidades.

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