Economía de Brasil
Economía de Brasil

La inmigración es un tema complicado en los países desarrollados, y es que habitualmente el ánimo de irse a un país ajeno al propio proviene de las ansias de encontrar horizontes más amigables y con una mayor oferta laboral. Producto de lo anterior es que Brasil se está preocupando de impulsar su economía a través de una inmigración “controlada” de profesionales, quienes tendrán la misión de aportar calidad el funcionamiento del país.

La idea actualmente está en curso y pronto se conocerán detalles respecto de las granjerías que tendrán los inmigrantes calificados que deseen irse a vivir a Brasil (profesionales). Según la Secretaria de Asuntos Estratégicos de la Presidencia (SAE) el proceso de visado se acelerará cuando se postule por un trabajo, aunque no para todos. Sin ánimo de ser “discriminatorios”, los nuevos estatutos que rigen la ley aprobada en 1980 beneficiarán principalmente a los profesionales que deseen vivir en Brasil y aporten “calidad” en proporción a su conocimiento, y no a todos.

El coordinador del proyecto, Ricardo Paes, ha descrito la figura perfecta en la que se basa Brasil para beneficiar a algunos y no a cualquiera que desee vivir en la “isla de prosperidad” que significa Brasil con todo lo que acontece en el mundo actualmente. El problema está en que la “no discriminación” de quienes aplican para una visa de trabajo impide que los profesionales que significan un aporte, lleguen rápidamente al país sudamericano y eso debe corregirse señala Paes.

Un antecedente que se debe tener presente es el que hace alusión a la cantidad de visas de trabajo concedidas durante el 2011, las que sobrepasaron a las del 2010 en un 32% según estadísticas proporcionadas por O Globo.

Europa, fuente de conocimiento y profesionales competentes

Con la grave crisis que se vive en Europa, Brasil está seguro que el primero de los lugares que debe privilegiarse con “visas laborales rápidas” es el viejo continente. Tras una operación ambiciosa el país más grande de Sudamérica quiere conquistar a los profesionales europeos con salarios atractivos e innumerables granjerías como un visado rápido para aportar en la economía brasileña.

Sin perjuicio de todo lo anterior, las autoridades del gran Brasil se toman con calma el llamado de profesionales extranjeros pues saben que la “absorción de población extranjera” implica un alto costo a su propia sociedad cuando no hay control del llamado, después de todo la solidaridad también tiene un límite. Ejemplo de lo anterior es lo sucedido con más de cuatro mil haitianos que ingresaron de forma ilegal a las fronteras de Brasil, cuestión que motiva una menor “permisividad” cuando toca hablar de inmigración.

Puntaje: