Archivos secretos pertenecientes al Departamento de Defensa de Estados Unidos, fueron difundidos a través de Wikileaks, causando conmoción y estupor mundial, al mostrar una serie de abusos cometidos durante la guerra de Iraq. Entre las revelaciones está la cifra de víctimas, 109 mil muertes, de las cuales 63% fueron civiles, además de detallar la tortura sistemática aplicada durante 2004 y 2009, en el país asiático.

De acuerdo con el sitio, "a las 5pm hora del este de los Estados Unidos del día 22 de Octubre de 2010, Wikileak difundió la información militar clasificada filtrada más grande de la historia. Los 391.832 reportes de la guerra con Iraq (The Iraq War Logs'), documentos de la guerra y ocupación en Iraq, desde el primero de enero de 2004 al 31 de diciembre de 2009 (excepto por los meses de mayo de 2004 y marzo de 2009) según lo manifestado por soldados del ejército de los Estados Unidos. Cada uno es un "SIGAT" o Significant Action in the war (Acción significante en la guerra). Estos detallan eventos tal como han sido vistos y escuchados por las tropas del ejército de los Estados Unidos en combate en Iraq, y es la primera mirada en la secreta historia de la guerra que el gobierno de los Estados Unidos has tenido conocimiento a lo largo".

Continúa diciendo el mensaje publicado en Wikileaks.org, "los reportes detallan 109.032 muertes en Iraq, compuestas de 66.081 civiles, 23.984 enemigos (aquellos denominados como insurgentes), 15.196 'host nation' (fuerzas gubernamentales de Iraq) y 3.771 'friendly' (fuerzas de la coalición). La mayoría de las muertes (66.000, más del 60%) son muertes civiles. Esto quiere decir que 31 civiles murieron cada día durante el periodo de 6 años. Para propósitos comparativos, "los diarios de guerra afgana", previamente difundido por Wikileaks, cubriendo el mismo periodo, detallan la muerte de unas 20 mil personas. Iraq durante este mismo periodo, fue 5 veces tan letal con el equivalente del tamaño de la población".

Ante estos hechos, la Organización de Naciones Unidas, ONU, está exigiendo al presidente Barack Obama, que proceda a investigar a fondo el asunto, que constituye una violación adicional a los acuerdos firmados por Estados Unidos contra la tortura.

El vocero del organismo, Manfred Nowaka, dijo que “la Casa Blanca tiene la obligación legal y moral de investigar”, ante lo que se perfila como una clara sospecha de complicidad, advirtiendo asimismo que si las autoridades desconocen el hecho, estarán incurriendo en la violación de las leyes internacionales.

La organización Human Rights Watch por su parte, hizo un enérgico reclamo a los gobiernos involucrados de investigar acerca de los crímenes que muestran el asesinato de mujeres y niños así como la aplicación de tortura a prisioneros amarrados y vendados, actos inflingidos por miembros de la policía y el ejército iraquí, que no aparecen reportados en los informes emanados de las fuerzas aliadas.

Hasta el momento la Casa Blanca no ha emitido ningún pronunciamiento, sin embargo el jefe del Estado Mayor, almirante Mike Mullen, calificó la publicación como “irresponsable”, pues pone en alto riesgo vidas humanas y revela información a los enemigos. También el vice-primer ministro británico Nick Clegg, admitió la seriedad y gravedad de las acusaciones, criticando su publicación.

Por su parte Julian Assange, dueño y fundador de Wikileaks, reiteró durante una rueda de prensa, que espera con la acción “corregir el ataque a la verdad” y defendió la publicación del material, a pesar de las presiones ejercidas por el Pentágono para evitarlo.

Wikileaks adelantó que en el transcurso de los próximos días, difundirá unos 15 mil textos sobre la guerra en Afganistán, para complementar los 75 mil ya difundidos, que han causado el rechazo y disgusto de la Casa Blanca y de la Organización del tratado del Atlántico Norte OTAN.

El programa Democracy Now reportó la noticia para el mundo de habla inglesa a través del siguiente video:

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