Turbulencias en el mercado de divisas

Los operadores de los principales mercados de opciones están sumamente preocupados por las fluctuaciones en los tipos de cambios, producto de la galopante crisis nuclear en Japón, que amenaza la recuperación económica mundial. Luego de varios días de minimizar los recientes eventos, se comienzan a recibir señales de alarma, con una mayor volatilidad del yen del lo que se esperaba. Monedas como el dólar, el franco suizo y el mismo yen, a las que se recurre en momentos de crisis, están encontrando compradores, mientras otras como el dólar australiano y el canadiense continúan bajando.

Respecto del dólar australiano ha surgido la interrogante de si el Banco Central de ese país recortará las tasas de interés de referencia como respuesta a la actual crisis, medida que esperan los operadores de bonos australianos.

Pero los inversionistas en monedas no son los únicos preocupados. El petróleo ha bajado, los precios de los bonos estadounidenses han aumentado, el índice Nikkei continúa cayendo, en tanto que el Dow Jones retrocedió casi 2%. La mayor preocupación en estos momentos es que si la crisis nuclear en Japón se sale de control, hay una real amenaza de que se genere pánico en los mercados cambiarios y se alimenten los temores de que los problemas de la tercera economía sean un obstáculo para el crecimiento global.
Basta que se desvanezcan estos temores de una sacudida financiera, para que las monedas fuertes puedan revertir con facilidad las recientes pérdidas, indican los analistas.

Volatilidad de los últimos días

Las expectativas del mercado respecto de la volatilidad del dólar-yen se han venido dando como sigue para abril: 11,6% durante la noche del lunes; 13,9% el martes; 13,1% el miércoles.

Respecto del euro-yen estos son los datos: venían con 13,9%; el lunes bajaron a 9,8% y luego subieron hasta llegar a 14,4%.

Repitiendo las respuestas ante las tensiones del Medio Oriente, los inversionistas en monedas basados en sus experiencias pueden afirmar que en momentos libres de todo riesgo extremo, el mercado de monedas extranjeras tarda en responder, según un informe presentado el martes pasado por David Bloom, jefe de estrategias globales para los mercados de cambio del HSBC.

En los últimos días el yen ha incrementado su valor ante las posibilidades de que las empresas niponas tengan que vender dólares y comprar yenes para atender los desastres. Los temores se dirigen ahora a que el Banco Central japonés intervenga los mercados cambiarios en procura de debilitar la moneda local, lo que encarece los productos japoneses en el exterior, y puede profundizar los problemas económicos, erosionando la confianza. Chris Tunner, analista del banco holandés ING, afirma que la volatilidad está saltando en la relación dólar-yen, y esto representa el temor de que esta relación no sea tan sólida como se pensaba.

Cae el dólar a un piso histórico

El dólar se hundió hasta un piso histórico de 76.25 yenes después de la apertura de los mercados asiáticos, generando una avalancha de órdenes automáticas de venta. El ministro de Economía japonés, Kaoru Yosano, dijo a la prensa que la inestabilidad del mercado no era la suficiente para garantizar una intervención monetaria coordinada.

Este jueves los ministros de Finanzas y los presidentes de bancos centrales de los países industrializados integrantes del G-7, sostendrán una video-conferencia con Tokio, para discutir las posibles vías que calmen los mercados sacudidos por la crisis japonesa.

Puntaje: