Escándalos presidenciales

Kim Jong
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En los últimos días el Presidente de Italia, Giorgio Napolitano, se dirigía a los medios de comunicación europeos para desmentir rumores que lo situaban junto al Primer Ministro Silvio Berlusconi en lujosas fiestas privadas cargadas a la cuenta del Estado, refiriéndose a las mismas como “calumnias sin fundamento”.

No ha sido el único político importante que se ha visto salpicado por los escándalos de personalidades cercanas. Por todo el mundo, desde Asia hasta Sudamérica, corren rumores en la prensa prácticamente todos los meses sobre los caprichos y necesidades que los políticos sufragan con las cuentas públicas, a continuación se expondrán algunos de los que más han resonado en los medios de comunicación en los últimos meses.

El Primer Ministro italiano Silvio Berlusconi ha entrado recientemente en este selecto “club” de jefes de gobierno escandalosos, tras destapar diversos medios de comunicación italianos algunos reportajes con fotografías en las que se podía ver en fiestas privadas a importantes invitados – muchos de ellos miembros de su gobierno y diputados influyentes – en fiestas privadas a las que acudían haciendo uso de helicópteros militares, donde corría el champán sin parar e incluso se llegaba a contratar los servicios de prostitutas de todas las edades, a fin de ofrecer buen trato a los invitados.

Algún medio de comunicación llegó a decir que Berlusconi incluso había llegado a invitar al Primer Ministro ruso Vladimir Putin a pasar una noche en compañía de determinadas mujeres para acelerar la gestión de tratos comerciales entre los dos países.

A mediados de 2009 saltaba un escándalo en todos los medios de comunicación de Reino Unido, al conocerse que el Primer Ministro Gordon Brown había conocido y permitido que varios de sus ministros y diputados del Partido Laborista más cercanos al gobierno realizaran gastos extensos en caprichos privados. Muchos de ellos – incluso la ministra Jacqui Smith – habían pagado con dinero público la compra de películas con contenido pornográfico, además de las reformas en el hogar relacionadas con la adquisición de nuevos muebles, bebidas alcohólicas compradas en multitud en supuestas reuniones de gabinetes ministeriales y viajes privados realizados con automóviles públicos cargados al Estado.

La popularidad de Brown se vio muy afectada por estos escándalos, algo que la oposición conservadora no tardó en aprovechar para exigir su dimisión. Durante varias semanas se sucedieron noticias sobre nuevos caprichos que miembros del Partido Laborista habían querido hacer realidad con dinero público, y el escándalo estuvo a punto de costarle al Primer Ministro la convocatoria anticipada de elecciones.

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, también se ha visto perjudicado en numerosas ocasiones por los escándalos surgidos a partir de sus actos y declaraciones. A principios de 2006 convocó una polémica cumbre en Irán a la que fueron invitados todo tipo de recelosos del Holocausto, muchos de ellos vinculados a grupos nacionalsocialistas en Europa como el Frente Negro polaco. Todos los invitados cuestionaron la matanza del Tercer Reich de Adolf Hitler de más de 6 millones de judíos, e incluso llegaron a ironizar afirmando que era un invento de los europeos para poder crear el Estado de Israel. Todo esto en el país en donde en todo Oriente está instalada la segunda comunidad de judíos más importante en población, detrás justo de Israel.

Entre los más polémicos jefes de Estado que sufragan con fondos públicos sus antojos íntimos se encuentra Kim Jong Il. Cuentan algunos medios de comunicación de los pocos que han tenido acceso al hermético país asiático, que entre sus pertenencias dispone de una colección privada con más de dos mil películas de cine – la inmensa mayoría con contenidos explícitos para adultos -, además de una bodega privada en la que disfrutar de diez mil botellas de vino de todo el mundo, todo ello por supuesto pagado con el dinero de las arcas públicas.