La economía de cara al 2013 no se ve tan complicada como muchos creen, aunque dependerá básicamente del manejo fiscal, recorte presupuestario, trabajo y vivienda.

Empleo
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Cuando nos encontramos frente a un precipicio, lo mejor que se puede hacer para mantener la calma es “no mirar hacia abajo”. El consejo para el próximo año es “no mirar hacia arriba”.

Algunos de los elementos que nos preocupan en el desarrollo de la economía para el 2013 son el hecho de vivir una crisis financiera complicada en el mundo entero, donde Europa sigue sumida en deudas, China experimenta un crecimiento lento y la burbuja inmobiliaria sigue amenazando fuertemente. En Estados Unidos las cosas siguen siendo complicadas, aunque el mayor de los dolores de cabeza se encuentra en cómo se va a enfrentar el problema fiscal, aumentos deimpuestos y recortes presupuestarios.

Lo que toda esta debacle ha generado, no sólo en Estados Unidos, sino también en muchas partes del mundo es que los empresarios retrasen la inversión, detengan la contratación y frenen el impulso económico que hasta hace poco hacía ver el 2013 como un tiempo nuevo, lleno de esperanzas. Cuando todo parece sombrío y nuestras miradas van al suelo, surgen las oportunidades al ver como el mercado de las viviendas va tomando ritmo y el trabajo comienza a ofrecer nuevas oportunidades.

Quienes deseen tener un buen 2013 tendrán que aprender a obtener un mejor ingreso a partir de inversiones con bajas tasas de ganancia, así como también a ser vendedor o comprador inmobiliario en un ambiente que pacta su rehabilitación con cuidado todavía.

La economía

Hay tres palabras que definen la clave de lo que será la economía del 2013, nos referimos a: empleo, deuda y vivienda.

Si bien el nivel de empleo ha comenzado a recuperarse, lentamente, no debemos olvidar que seguimos enfrentando una tasa importante en distintas regiones del globo, por lo que la adición de empleo será fundamental para el siguiente año. El crecimiento es bajo pero estable, han dicho muchos analistas internacionales. Ahora bien, como era de esperarse el gran tema pendiente para Estados Unidos – seguido por todo el mundo con atención – es la forma en que se encararán los impuestos y los recortes presupuestarios, por lo que las empresas siguen estando a la espera aunque con mejor pie que en la crisis de crédito anterior.

Las deudas de los consumidores han comenzado a desaparecer en muchos casos, por lo que en Estados Unidos al menos el balance es positivo en cuanto a cómo han conseguido manejar el presupuesto las familias. En otras partes del mundo, menos golpeado en EEUU, las cosas se mantienen aunque expectantes de lo que ocurra en Norteamérica.

La clave del mantenimiento la hemos observado en el trabajo, donde actualmente se vive con niveles de deuda a plazo que, combinadas con las bajas tasas en préstamos y vivienda, permiten un respiro a muchos. Para Estados Unidos las cosas están más menos claras, pues se propusieron no ser un nuevo Japón en la recuperación de la inversión, poniendo énfasis en el sector empresarial y familiar.

Para terminar, la vivienda comenzó a retomar su curso con normalidad, aunque lentamente. Durante los últimos cinco años el mercado inmobiliario se ha mantenido en las sombras, ahora el sol comienza a salir otra vez. En Estados Unidos hay cerca de 1.8 millones de casas en venta, algo que es comparable sólo a lo sucedido en 2007. Se espera que la demanda siga en alto gracias a la compra que ha hecho el FED de bonos para mantener las hipotecas con bajas tasas.

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