Una vez establecida la premisa básica que sitúa a la economia como la ciencia social por excelencia, que actúa como reguladora del destino de la humanidad, la evaluación del IPC en su relación con una de las variables más determinantes de la economía, es de obligado cumplimiento.

El IPC o índice de precios al consumo, es la variable que analiza la evolución de los precios de los bienes y servicios producidos durante un periodo determinado

Los resultados obtenidos tienen incidencia directa sobre el poder adquisitivo de la sociedad y por lo tanto, el IPC es un poderoso medidor de riqueza.

Si los precios suben, afectará directamente a los consumidores que reducirán sus gastos. Esta respuesta, afectará directamente a la producción, al empleo y… por lo tanto, a la sociedad.

Como variable estadística, el IPC permite conocer la variación de los bienes considerados como de primera necesidad que están presentes en todas las economías familiares y constituyen la partida más poderosa del consumo familiar.

Transporte, alimentación, educación, sanidad, vestido, calzado, etc.… son los productos cuyos precios son medidos por el IPC. Es por lo tanto una variable familiar y no industrial. Afecta a las economías familiares y no a las empresariales.

IPC y sueldos

Es precisamente esta condición de medidor de los precios de los bienes de primera necesidad y uso generalizado, la que se refleja en la toma del valor del IPC como el porcentaje que determina lo que deben subir los sueldos y salarios a fin de adecuar el nivel de ingresos y el nivel de gastos, cada año.

Históricamente el IPC se denominaba, variable que mide el coste de la vida, y aunque haya variado su nombre, su protagonismo en la sociedad es total.

Cálculo del IPC

Si bien responde a un conjunto de operaciones estadísticas complejas, su explicación puede resultar muy sencilla si se establece que, durante un periodo de 12 meses se evalúa la evolución de los precios de un conjunto de bienes, una vez evaluados se obtiene una media en forma de porcentaje.

Cuanto mayor sea el porcentaje, más incremento de los precios reflejará y por lo tanto, mayores necesidades de adecuar los salarios a los precios de los productos de consumo habitual.

IPC e inflación

Como vemos, la economía como ciencia social, tiene la capacidad de establecer a partir de la interrelación de sus variables, el ciclo por el que atraviesan las sociedades.

El incremento o disminución de los precios de los productos, tiene su reflejo directo en otro concepto de uso común y con gran peso específico en el momento actual; la inflación y su homónimo, la deflación .

Si bien analizaremos a fondo ambas variables, es conveniente establecer que es el incremento de demanda lo que provoca un ascenso en los precios de los productos y por lo tanto, un aumento de los costes de producción. La deflación por el contrario, establece un descenso continuo de los precios que, generalmente, se produce por una caída de la demanda de los mismos.

Conclusiones sobre el índice de precios al consumo

Estamos ante la variable estadística que mide la evolución de la oferta y la demanda en relación a los precios de los productos que la componen.

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