Qué son las reservas internacionales

Sinónimos de fortaleza y estabilidad económica, los ahorros en divisas extranjeras representan la capacidad de pago de una nación en los mercados internacionales

Qué son las reservas internacionales

Con la globalización y la imperante necesidad de contar con información de último minuto, el tema de las reservas internacionales cobra especial relevancia en la práctica financiera y política cotidiana de todos los países, porque de las cifras que la representan, dependen las principales inversiones y estrategias que implementan los gobiernos en el mundo. Estas reservas básicamente consisten en depósitos de moneda extranjera o activos externos, que están bajo el control de los bancos centrales de cada país.

Las reservas internacionales proceden del capital nacional que conforman tanto el ahorro público como el privado, ahorros que se generan por el superávit de ingresos sobre egresos en las transacciones cambiarias de una nación con otros países.

Indicador económico

Al constituir los recursos con lo que cuenta cada país para realizar sus transacciones, las reservas internacionales funcionan como indicadores económicos de la capacidad de pago, ya que para todas las operaciones que se realizan con otros países, solo son aceptadas divisas fuertes como el euro y el dólar, y para algunos casos pero en menor medida, yenes, libras esterlinas y francos suizos. Adicionalmente se consideran además otros activos como los Derechos Especiales de Giro DEG, y las reservas de oro.

Transacciones productivas y egresos

Las principales operaciones financieras que generan divisas son las exportaciones, los créditos de entidades bancarias y financieras extranjeras, las transferencias hechas por los ciudadanos desde el exterior, y las inversiones extranjeras en el país.

Asimismo, las importaciones, los pagos de intereses de las deudas externas, y los envíos de dinero hacia el exterior, ocasionan erogaciones en estos recursos. Cuando los ingresos son mayores que los egresos, se produce lo que se denomina “acumulación de reservas internacionales”.

Objetivos de las reservas internacionales

El propósito fundamental de este mecanismo es permitir al banco central reducir la volatilidad de la moneda emitida y proteger al sistema monetario de imprevistos y choques como una escalada especulativa.

El sistema vigente mantiene el principio de concentración de los activos en los bancos centrales a objeto de promover el equilibrio cambiario y el acceso a la riqueza a través de los siguientes medios:

  • Aprovechamiento y distribución de las reservas
  • Control cambiario para prevenir fuga de capitales y operaciones especulativas
  • Adquisición, aumento y mantenimiento de solvencia para las operaciones e intercambios con otros países

Funciones

Además del respaldo que constituyen para la moneda nacional, las reservas internacionales tienen entre sus principales funciones las siguientes:

  • Garantizar los pagos internacionales y su continuidad, lo cual genera la percepción de riesgo-país favorable en los mercados externos
  • Atenuar los efectos negativos causados por el cese de flujo de ingresos al país
  • Generar confianza tanto dentro como fuera del país hacia las políticas
    cambiarias y monetarias
  • Conferir libertad a las políticas económicas

Reservas internacionales: blindaje contra las crisis

Un nivel holgado de reservas hace que los sectores públicos y privados ahorren al evitar nuevos endeudamientos, a la vez que aumentan las oportunidades de financiamiento para la inversión productiva y el bienestar social.

Todos estos aspectos favorecen la estabilidad macroeconómica, pues un alto nivel de reservas también aligera la carga que suponen las tasas de interés y la política cambiaria, ambos instrumentos para manejar el equilibrio económico interno y externo.

La reciente crisis puso en evidencia un principio que los estudiosos de la economía no se cansan de sostener, y es que los países que mantienen sus reservas internacionales relativamente altas, pueden hacer frente a coyunturas de este tipo con mucha mayor holgura y flexibilidad que los países con reservas deficientes.