Análisis de la educación española online

En 2010 se produjo la extinción de los antiguos planes de estudios universitarios en España (diplomaturas de 3 años y licenciaturas de 5 años), en consecuencia, se implantaron las nuevas titulaciones adaptadas al llamado Plan Bolonia: grado y posgrado. Con ello comenzó un mundo más globalizado, con más oportunidades y retos para el Espacio Europeo de Educación.

Ante todo esto, el proceso de Bolonia no puede, ni debe analizarse al margen de los cambios tecnológicos, económicos, políticos, sociales y culturales de las últimas décadas del siglo XX. En tal sentido, podemos aseverar que hemos asistido a:

  • La revolución de la tecnología de la información y la comunicación.
  • La crisis económica del capitalismo y los esfuerzos por superarla.
  • Movimientos sociales y culturales.
  • Aparición de un nuevo tipo de sociedad: información global, nuevos tipos de familia, la cultura de la virtualidad real.
  • El conocimiento y la tecnología son elementos claves para el desarrollo económico y social.

Es así como ha nacido la revolución universitaria, vinculada a la revolución tecnológica del conocimiento y a una nueva realidad política de Europa. Una Europa que tras sufrir grandes crisis intenta reconstruirse también en lo educativo y cultural.

Características de los estudios universitarios online en España

  • Los títulos de esta modalidad son igual de valiosos que los obtenidos en carreras presenciales.
  • Las universidades ofrecen carreras que pueden cursarse de manera 100% online.
  • El universitario accede al campus virtual para llevar a cabo sus estudios.
  • El alumno ve la fórmula online cómoda y confía cada vez más en que la titulación tiene la misma validez. Su vida diaria no le permite ajustar sus horarios a los ofrecidos por las universidades.
  • La educación online permite compatibilizar la vida personal y laboral con los estudios universitarios.

Preguntas antes de optar por la educación online

  1. ¿Qué tipo de curso quiero realizar?
  2. ¿En qué va a consistir su temario, prácticas …?
  3. ¿De qué medios dispongo para realizarlo: buena conexión a internet, etc.?
  4. ¿Qué calidad y prestigio tiene la institución que quiero elegir y sus niveles de exigencia? Según Miguel Santamaría Lancho, profesor titular de Historia Económica en la UNED: “Cada institución establece sus propios niveles de exigencia, por lo que conocer cuáles son estos, debe ser una de las primeras informaciones a tener en cuenta a la hora de escoger formación”. Por su parte, Eva Asensio, directora de la Facultad de Empresa y Comunicación de UNIR afirma: “Hay excelentes y pésimos programas online y presenciales. La modalidad no es un indicador de la calidad. Depende del rigor y de la calidad académica de la institución que imparta la formación”.
  5. Preguntarse a sí mismo sobre el nivel de compromiso que está dispuesto a asumir en relación a los estudios.
  6. El mundo virtual aporta más libertad, pero también más responsabilidad, disciplina y una buena administración del tiempo. En palabras de Ruiz de Olano, “en el mundo online, el trabajo individual siempre será más pesado, necesitando una mayor autodisciplina de trabajo que el presencial, que cuenta con el apoyo continuado del grupo”.
  7. Tener en cuenta las propias características individuales y tener claro si se prefiere la soledad de un ordenador a un ambiente estudiantil en un campus y con horarios establecidos. Se ha de evaluar si se necesita el contacto con otras personas para motivarse, las charlas, el tomar un café, la interacción, entre otras cosas.
  8. En cuanto a la realización de un master, los contactos y las relaciones sociales pueden ser muy importantes para hacer equipo, llevar a cabo un proyecto.
  9. Se valoran igual los títulos digitales como los presenciales, lo importante es la universidad que los otorga.
  10. Las personas que han logrado un grado, un master o un doctorado de manera no presencial, han desarrollado características personales ―o las tienen― como la responsabilidad, enfocarse en ese logro, gestionar sabiamente su tiempo y organizarse en su materia. Estas características las valoran mucho los empleadores en la actualidad.

La educación española online en números

E-learning es un modelo con resultados gradualmente positivos. Ya no es necesaria la presencia física para conseguir un título universitario, un master o un doctorado.

Según un estudio actual, solicitado por la Universidad de la Rioja (UNIR), pionera en la formación por internet, y elaborado por Gad3, consultora de investigación social y de comunicación estratégica, en España la realización de grados online ha aumentado un 5% y la de los masters un 26%, de manera más significativa. Centrándonos en datos facilitados por el Ministerio de Educación en relación al curso 2016-2017, y que arrojan luz sobre el sistema universitario español, aunque no deben tomarse como exactas, pero sí como referentes, aseguran que el sistema universitario español contó con un total de 1.564.943 alumnos de los cuales 236.689 (15%) lo hacían en modalidad no presencial.

En cuanto a la parte de realización de masters en universidades privadas los datos son más altos, los alumnos matriculados en modalidad presencial ascendieron a 33.408 en tanto que los que participaron en programas no-presenciales fueron unos 31.843.

La formación digital y el mundo online está muy bien visto por las generaciones de jóvenes estudiantes y empresarios.

Además, son muchas las personas que se valen de las herramientas digitales para realizar otra variedad de cursos: aprender idiomas, conseguir títulos propios, etc.

Otros estudios y encuestas hablan también del recorrido gradual y beneficioso experimentado en este ámbito; los alumnos realizan su inserción laboral al igual que otros que han logrado sus titulaciones o posgrados presencialmente.

A nivel mundial, la formación online desde el año 2000 ha aumentado en un 900%.

Abandonos de educación online

Según estudios recientes de la Escuela Europea de Dirección de Empresa (EUDE), un tercio del total que se decide a estudiar másteres o posgrados online abandonan a pesar de haber invertido dinero en ello.

En palabras de Lluís Pastor, profesor y director del eLearn Center de la Universidad Oberta de Cataluña (UOC) el tiempo o la falta de tiempo es un factor clave. A juicio de él, el perfil del alumno que estudia online es adulto con titulación y con edades comprendidas entre los 30 y 40 años. “Una mayoría suelen ser profesionales que compaginan su formación con su vida laboral. En el mundo del aprendizaje de los adultos hay un punto de mejora muy claro, pero su ritmo de vida no da para estudiar” dice Pastor.

Situaciones personales, enfermedades o complicaciones económicas también puede llevar al abandono. Por otra parte, algunos programas formativos acaban defraudando al usuario en términos de calidad de la enseñanza.

Puntaje: