Despues de la quiebra

Son muchas las empresas y especialmente, las microempresas, que han tenido que enfrentarse a una quiebra propiciada por la crisis económica que lleva más de dos años azotando a las economías. En un escenario de quiebra se abren muchas aristas por las que la vulnerabilidad entra sin control situando al negocio, sus propietarios y empleados, en una delicada cuerda floja, apenas hilvanada que, ante cualquier eventualidad o situación anómala, termina por romperse.

¿Por qué se produce la quiebra?

Técnicamente, una quiebra se produce por una caída en la demanda del bien o servicio prestado. Así, el mercado, altamente volátil y dinámico, de pronto daba un giro y la demanda comenzaba a caer, haciendo muy difícil la continuidad en el pago puntual de las deudas asumidas, el pago a los empleados y el mantenimiento de la producción.

Quiebras actuales, producto de la crisis

Uno de los sectores más damnificados de la crisis ha sido sin duda el tejido empresarial. Con los tipos de interés subiendo y la burbuja del crédito explotando, la falta de liquidez se transformó en el gran caballo de batalla con el que, empresas y microempresas, enfrentaron y enfrentan, la morosidad de los proveedores –especialmente las administraciones públicas- y la restricción del crédito por parte de las entidades bancarias y financieras.

Sin crédito, sin liquidez y sin demanda

Obviamente, sin tener acceso al crédito, con un alto nivel de morosidad y sin demanda, la caída de las PYMES ha sido en picada y las quiebras se suceden en los juzgados a la espera de lograr una reunificación de deudas que les permita mantenerse hasta que escampe.

Una situación que se torna compleja porque las entidades financieras no se encuentran en disposición de mantener deudas vigentes impagadas y, menos aun, si se trata de empresas con proyecciones inciertas.

La quiebra

Llegado el momento, la quiebra supone la liquidación del negocio, despidos de personal y cese de la actividad, por lo que, en definitiva, una situación de quiebra pone en un punto de partida de un camino aún sin descubrir en el que la supervivencia vuelve a situarse en el primer objetivo a cumplir.

Consejos para reponerse de la quiebra y seguir adelante

Si ya ha sucedido y el negocio ha quebrado, la única alternativa viable es cerrar de la forma más sana posible, económicamente hablando, así la liquidación total de las deudas asumidas, de forma que no perjudique el historial de credito y no se sigan acumulando intereses por impago que hacen eternas las deudas, es el primer paso a acometer. Es importante dejarse asesorar por un buen abogado especializado quien, además de ejercer su representación ante los acreedores, está preparado para abrir nuevas vías de resolución de acuerdo a la legislación vigente y su experiencia acumulada.

En este escenario los pasos a seguir para reponerse de la quiebra e iniciar una nueva actividad siguen la siguiente evolución:

  1. Comience por cerrar de la forma más “limpia” el negocio en quiebra, a pesar de la delicada situación en la que pueda situarle, la eliminación de deudas asumidas y el cese definitivo del negocio en condiciones acordes con la ley, le quitará un gran peso de encima, por lo que sus niveles de ansiedad y estrés se canalizarán hacia la adrenalina de encontrar… un nuevo comienzo
  2. Innove, en un escenario así y con la red como aliado, el estudio de mercado, la determinación del sector o actividad a acometer y en definitiva, un nuevo comienzo, pueden resultar sino fácil, si económico
  3. Comience desde abajo, es importante recordar que el estatus de empresario o microempresario está separado del emprendedor o autónomo por una delgada línea, en un contexto de nuevo comienzo por quiebra, iniciar una actividad que realice usted mismo y en la que vaya perfeccionándose le permitirá, en paralelo, ir conociendo el mercado y abriéndose un hueco en él, lo que sin ninguna duda, es la mejor forma de avanzar
  4. Reduzca gastos. Si usted establece un adecuado control de ingresos y gastos, eliminando aquellos gastos superfluos e innecesarios y realizando las modificaciones oportunas en sus hábitos de consumo, comprobará que la necesidad económica que usted tiene mensualmente, se reduce drásticamente
  5. Consolide sus deudas personales. Si su negocio ha quebrado y está en un punto en el que debe comenzar de nuevo, debe obtener la máxima liquidez mientras inicia y consolida su nueva actividad. Acuda a su entidad bancaria y evalúe la consolidación de sus deudas personales
  6. Aproveche su experiencia y formación. Es muy habitual que, durante años hayamos estado ejerciendo una actividad que nada tiene que ver con nuestra formación inicial, nuestros gustos o nuestra experiencia, una quiebra es una crisis y, como todas ellas, lleva inmersas oportunidades que hay que saber vislumbrar. Este es un gran momento para evaluar las posibilidades de éxito de iniciar una actividad que no requiera desembolso, genere beneficios en el corto plazo y… adicionalmente, esté acorde con su formación o intereses
  7. Acepte. Es muy importante para cualquier cambio estructural, que se parta de la aceptación. Aceptar que nuestra forma de generar ingresos terminó y que es preciso comenzar de nuevo, canalizará nuestra energía hacia el objetivo, evitando que se diluya en pensamientos, reproches y culpas, que ya no tienen sentido alguno. Ahora hay que sobrevivir
  8. Fórmese y sea constante. Establezca un método de trabajo diario en el que la formación y conocimiento de lo que está sucediendo, las áreas que están despuntando, el coste de las inversiones y los resultados posibles, sean las constantes. Debe ser estricto en su método y no permitir que transcurra un solo día sin que haya aprendido algo nuevo sobre el área que quiere acometer.
  9. Aproveche las herramientas a su alcance. Es más que evidente que todo lo que se necesita para iniciar una nueva actividad se encuentra en la red, en ella usted podrá analizar, sin coste, qué hace la competencia, cuales son sus formas de promocionar el negocio y, lo que es más importante, cuál es su nivel de éxito. Las redes sociales son grandes aliados de los nuevos emprendedores, en ellas se canalizan las tendencias del mercado y un correcto y exhaustivo estudio de las mismas puede aportarle grandes ideas que podrá poner en práctica, sin costo alguno
  10. Por último, establezca objetivos pequeños y en el corto plazo que le permitan evaluar el desarrollo de su “nueva actividad” y analizar las proyecciones reales de éxito

Conclusiones

Una quiebra es una crisis muy profunda que ataca directamente contra su supervivencia y su autoestima, es por esto que ser capaces de aprovechar las oportunidades inmersas en la crisis que produce, es la clave para remontar el vuelo.

Este ciclo económico en el que estamos inmersos desde que comenzó la crisis nos ha situado en un escenario en el que la innovación, el desarrollo, la investigación… la evolución, en definitiva, son las claves de la supervivencia.