Prestamos para estudiantes
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La ratificación por parte del presidente Barack Obama de la nueva Ley que rige los préstamos para estudiantes universitarios, es la reforma más drástica a la que se ha sometido el financiamiento estudiantil en toda la historia del país.

Desde 1965, el Gobierno de los Estados Unidos subvencionaba a los bancos y entidades financieras quienes se encargaban de la concesión de los préstamos con recursos propios. Adicionalmente, avalaba un 97% de los créditos, lo que suponía anualmente un gasto público superior a los 4.000 millones de dólares.

Un sistema que beneficiaba más a los bancos que a los estudiantes

Con la legislación anterior, los grandes beneficiados resultaban ser los bancos en lugar de los estudiantes. Con la nueva reforma de los préstamos universitarios –incluida en el pack de la reforma de salud, el Gobierno será quien conceda directamente a los estudiantes los préstamos para cursar sus estudios superiores, lo que supondrá un gran ahorro para el Estado.

Nuevo procedimiento de préstamos para estudiantes

A partir de la ratificación del presidente Obama, el procedimiento para la concesión de préstamos universitarios o préstamos a estudiantes, se realizará de forma distinta.

  • El gobierno concederá los préstamos directamente
  • El tipo de interés se establece en una tasa máxima del 7.9%
  • Los bancos y entidades financieras no recibirán subvenciones
  • Los préstamos se solicitarán en el Departamento de Educación
  • A partir de 2014, los préstamos del gobierno se abonarán con el 10% del primer sueldo y el resto, transcurridos 20 años prescribirá

Este último aspecto es una gran diferencia, ya que con la legislación actual era un 20% lo que se destinaba del sueldo inicial y la condonación de deuda se producía transcurridos 25 años.

El ahorro, también para los estudiantes

Del ahorro que esta reforma de la ley de préstamos universitarios, supondrá para el gobierno, cerca de un 30% se destinará a las Becas Pell –becas otorgadas para estudiantes de familias en riesgo social y escasos recursos económicos- por lo que la reforma además, abre la posibilidad de cursar estudios superiores a más estudiantes.

Conclusiones

La reforma de los préstamos para estudiantes tiene tres puntos neurálgicos de importancia.

  • La tasa de interés máxima aplicable que se sitúa en un rango máximo del 7.9%
  • La concesión directa desde el Departamento de Educación sin intermediación de los bancos
  • La reducción del porcentaje del salario inicial que se destinará al pago de la deuda

Préstamos más accesibles para un número mayor de estudiantes, simplificación de los trámites burocráticos y eliminación de intermediarios lo que, sin duda, minimiza los costos finales.