jorge ramos entrevista nicolas maduro

El Palacio de Miraflores es la residencia oficial del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, en Caracas, y también fue el escenario en el cual un grupo de periodistas extranjeros vivieron horas preocupantes de incertidumbre.

Transcurría el lunes 25 de febrero por la tarde, cuando Jorge Ramos, periodista de Univision, acudió junto a su equipo al palacio presidencial, con el fin de realizarle una entrevista a Nicolás Maduro, quién, según más de 50 países, usurpa el poder ejecutivo en la nación caribeña.

Contexto turbulento

La tertulia que estaba pactada desde hace varios días se iba a llevar a cabo en medio de un contexto político y social bastante turbulento, a propósito del intento de ingreso de la ayuda humanitaria recibida por diferentes naciones con el fin de paliar la crisis general en la que está sumergida Venezuela.

Bien así, el equipo periodístico se instaló en uno de los salones del lugar, equipos de grabación, iluminación y sonido, todo listo para la entrevista. Sólo hacía falta el entrevistado para comenzar.

Horas antes

Cabe acotar que horas antes, Ramos había realizado un recorrido por las calles de Caracas, con el fin de recabar información y obtener imágenes de lo que se vive en el país de primera mano. Y como dice el dicho: “el que busca, encuentra”, el comunicador mexicano se topó frente a frente con el hambre que es a propósito el pan de cada día de millones de venezolanos.

Un grupo de hombres fueron entrevistados por Ramos, con apariencia común, personas que estaban consientes de lo que hacían, no parecían vivir en la calle pero… ¡estaban comiendo de la basura!

Esta es una escena que evidentemente puede herir susceptibilidades, no parece un comportamiento común, pero en las calles de la capital venezolana es lamentablemente una situación que se repite día a día. Y según el periodista de Univision, es algo que no sólo sucede en Caracas, sino en el país entero.

La entrevista de Jorge Ramos

Ahora bien, regresando a Miraflores y ya con Nicolás Maduro atento a responder las preguntas, comienza la entrevista. Es evidente que el sucesor de Hugo Chávez demuestre gran aceptación a los medios de comunicación que son amigables con su mandato y cuestionamientos, sin embargo, cuando se trata de profesionales de la comunicación que le hacen preguntas incómodas, el trato es muy diferente.

Y esta vez no fue la excepción, cuando apenas habían transcurrido 7 minutos de la entrevista, Jorge Ramos le mostró, por medio de su ipad, las grabaciones hechas por él mismo en las que varios hombres comían de la basura y exclamaban que tenían hambre, además le comentó que la comunidad internacional reconocía a Nicolás Maduro como dictador. Esto enfureció al mandatario, haciendo que golpeara el dispositivo y de inmediato se marchara sin decir más. Fue allí donde la incertidumbre comenzó a apoderarse del equipo.

País sin libertad

Fueron retenidos en el palacio, agredidos verbalmente y despojados de sus equipos. Hechos que hicieron constatar a Ramos que “en Venezuela no hay libertad de expresión”, pues así lo declaró este martes a medios estadounidenses
.
Según el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa en Venezuela, Marco Ruiz, la agresión no solo fue verbal, sino también física. Y es que obligaron a los trabajadores de Univision a desbloquear sus teléfonos, con el fin de eliminar todo contenido que pudiesen haber registrado.

El equipo estuvo retenido por horas en Caracas, y de todos los instrumentos de trabajo que les fueron decomisados, solo regresaron el teléfono celular de Jorge Ramos. Mientras todo esto ocurría, en la red social, Twitter, el nombre del periodista se convirtió en una de las primeras tendencias de la región, demostrando la preocupación por parte de quienes seguían los hechos por esa vía.

En Venezuela, es muy difícil encontrar medios de comunicación que adversen el mandato de Nicolás Maduro, pues los que existen se han visto asfixiados con presiones políticas de todo calibre. Incluso, medios de comunicación internacionales como CNN, Antena 3 y NTN 24 han sido prohibidos en las cableras de ese país por transmitir contenido delicado para quienes tienen el poder.

Daniel Garrido

Por otro lado, un periodista de Telemundo, estaba siendo secuestrado por las fuerzas policiales venezolanas. Se trató de Daniel Garrido, quien es corresponsal para Venezueladel medio estadounidense.

Garrido fue abordado por un grupo de hombres que lo subieron a la fuerza en un vehículo de las autoridades de seguridad nacional, procedieron a colocarle una capucha para evitar que visualizará adónde iba y con quiénes estaba tratando. Fue interrogado durante seis horas, despojado de sus equipos de trabajo y luego liberado en una de las vías más importantes de la ciudad capital, La Cota Mil.

Todo esto ocurrió, mientras Jorge Ramos estaba siendo escoltado desde el hotel en el que se hospedaba, hasta el aeropuerto internacional Simón Bolívar, ubicado en Maiquetía. Mientras iba camino al terminal, fue informado de que sería expulsado de Venezuela sin mayor información.

Sin voz, sin libertad de expresión

Y es que para los venezolanos la libertad de expresion fue expulsada desde hace muchísimo tiempo, incluso desde antes de Maduro, cuando gobernaba Hugo Chávez y declaró el cierre de una de la televisora más importantes del país: Radio Caracas Televisión. A partir de ese momento, quienes hacen vida en el país latinoamericano tienen menos voz y sus expresiones son cada vez de menos importancia para quienes ostentan el poder.

Es por eso que lo que ocurrió con Jorge Ramos y Daniel Garrido es solo una muestra más de que en Venezuela expresarse es un delito.