Aumentan los temores de la población hispana radicada en Estados Unidos, ante las diversas polémicas que se desatan en la campaña electoral, que parecen centrarse en la ilegalidad de los inmigrantes y la seguridad en la frontera.

Según un estudio difundido por el Centro Hispano Pew, organización dedicada a la defensa de los derechos humanos de la población hispana, una cantidad superior al 60% considera como un problema “muy importante”, la discriminación en su contra.

En estudios anteriores, los consultados planteaban como factor de discriminación, las dificultades con el idioma, pero en la actualidad, la propia inmigración es el foco central. Agrega la investigación, sin embargo, que el número de denuncias de acciones discriminatorias, se mantiene estable.

Con un 15% de hispanos sobre la totalidad de la población, unos 11 millones permanecen ilegales e indocumentados, siendo por ello blanco de los ataques de los candidatos, sobre todo, de los republicanos.

Sharon Angle, candidata por el partido republicano al Senado, utiliza videos y fotos, donde presenta imágenes de pandillas latinas que atemorizan a los votantes, aumentando cada día sus mensajes en contra.

Por su parte, Marck López, directivo de la organización en referencia, estima que las versiones de los medios de comunicación sobre las consecuencias de estas posturas políticas para la población hispana, es el factor que produce mayor temor y preocupación a los hispanos, y como ejemplo, citan la ley Arizona.

En medio de la incertidumbre, sin embargo, no existe unificación en las opiniones de los sectores afectados, pues unos consideran las propuestas negativas y otros las encuentran positivas.

En relación a los indocumentados, la mayoría se inclina por apoyar la nacionalización previo pago de una multa, así como de chequeo de antecedentes y la demostración de la capacidad productiva por medio de un empleo.

El sector hispano además aboga porque los hijos nacidos en el país, conserven la ciudadanía.

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